lunes, 1 de junio de 2026

Espacio delPoeta nº 154

                                                            Revista Nº 154 -Espacio del Poeta

2º epoca

REVISTA LITERARIA DE HABLA HISPANA


Junio 2026

 Joan Miró       Jardinero fumando a la luz de la luna 


https://espaciodelpoeta.blogspot.com/







La Soledad

es el vacío  

no existe nada, 

El tiempo 

desaparece, 

        oscila,

         lo vemos tintinear 

El tiempo 

gira en espiral 

            y en cada vuelta

            pierde,

            se desliza lento

nada lo detiene, 

Y la vida 

           se dibuja 

            cada vez más  débil

Esa compañía

 imaginaria, valiosa

             nos abandona , 

                                   sin remedio, 

y te vas acurrucando en la nada 

                       Evangelina Simón    Burgos   Rosario    Argentina

El Canto de la Tinta.

​La eternidad aguarda en el sendero

de la palabra limpia y cristalina

la clara luz se entrega por entero

y sobre el verso libre predomina.

.

​El licor celestial del pensamiento

recorre las arterias cual un río

dejando en el papel el sentimiento

que borra para siempre el dolor frío.

.

​La inspiración es un viñedo de oro

que crece con el sol de la mirada

y va guardando el más dulce tesoro

en cada estrofa noble y delicada.

.

​La copa de la frase se desborda

con el secreto aroma de la vida

la mente con pasión febril recuerda

la tarde que dejó la voz encendida.

.

​La pluma va tejiendo la belleza

con el sutil perfume del paisaje

buscando la total naturaleza

que viste la verdad con gala y traje.

.

​El manuscrito es un sagrado nido

la tierna voz encuentra su destino

quedando para siempre guarecido

en el milagro excelso del camino.

.

​El canto de la tinta es vino tinto

que enciende con su fuego cada vena

su aroma celestial es un instinto

que borra para siempre toda pena.


Maricela Durán Lugo- Venezuela



 Un sueño



Nos encontramos

en un sueño de amor

tu llegaste con tu alma atrevida

buscando mi pasion escondida

Me diste tu mano

y también un beso humano

que a mi mente hizo delirar

dándome miedo de despertar

y ya no poderte amar

Y volé con mis pensamientos

que se llenaron de sentimientos

Me abrace a mi almohada

donde tu me esperabas

para vivir con mil latidos

de un corazón enamorado


Aida Leonor Rodriguez-Argentina







ETERNA AMANTE…

 



Es tu ausencia pasión, mi sombra inerte,

que reboza sonriente en mis portales…

Se agudiza en los cantos inmortales 

que transitan los sitios de la muerte.

Fue tu presencia toda, llama y suerte,

amor y soledad que fueron reales*…

Hoy, tu ausencia persiste y fantasmales

perviven tus recuerdos sin ya verte.

No quedan formalismos, el llamarte

solo es sueño, un murmullo que distante

viene con el febril aliento mío.

Fuiste diosa y mujer digna de amarte;

Fuiste voz y canción, mi eterna amante…

¡Flamante flor, marchita en el estío!.


Alcibiades E. Castillo C.-Eterna amante -Panamá

 

Voy a escribir nuestra historia


cuando ya no estés conmigo,

beso a beso, nube a nube,

como quien recoge cenizas

de un incendio que aún arde por dentro.

Voy a escribirte despacio,

para que el dolor no despierte de golpe,

para que tu nombre siga siendo lluvia

y no cicatriz.

Verso a verso sabrás

que hubo un tiempo

en que mis manos aprendieron tu forma

como el mar aprende la orilla,

y que después de ti

la noche se quedó demasiado grande

para dormir sola.

El amor, cuando se hace viajero,

no regresa nunca más.

Se marcha en silencio,

dejando abiertas las ventanas

y el corazón temblando

como un pájaro herido bajo la tormenta.

Y aunque el tiempo me obligue

a pronunciar tu ausencia sin quebrarme,

seguiré buscándote

en las calles mojadas,

en las canciones tristes,

en las nubes que parecen despedidas.

Porque hay amores

que no terminan nunca;

solo aprenden

a doler de otra manera.

Y yo…

yo seguiré escribiendo nuestra historia

aunque ya no estés conmigo,

porque algunas almas

solo saben amar

quedándose para siempre

en aquello que perdieron.

Y tu historia se quedó en mis labios,

ahora convertidos en versos qué escribiré despacio,

mientras te sigo besando


Ana Ocaña-España



En el invierno de los sesenta





Aquí, en el invierno de los sesenta,

la piel de los labios recuerdan

la inseguridad y la duda de aquel beso        

qué lleva consigo silencio y miedo

a la desembocadura de mi voz.

No hay preguntas bajo el halo

del paseo nocturno, no hay respuestas

alrededor de la rutina que gira sin acabar

Sin acabar el chantaje del tiempo

que me confina a la profecía sin luz.

Una y otra vez repite la nostalgia.

No puedo fingir este vacío.

Espero que la costumbre no llegue 

a maldecirme.


Anabel Pérez Pizarro-España






¡LA AGONÍA DE UN PAÍS MUTILADO!


¡Seca la boca del grifo que no miente,

muchas lunas de polvo en la tubería,

mientras el eco

de una voz tardía

repite el discurso de lo decadente!


¡Se aferran al trono,

muerden el tejido

de un Estado y país enfermo,

roto y mutilado!

Mientras el asfalto ruge en el olvido

por un pueblo exhausto,

de pie y acosado.


¡La noche no espera,

llega de repente,

mordiendo la luz en cortes diarios!

Apagones mudos,

tristes escenarios,

donde la penumbra viste a la humilde gente.


Sin gas en la hornilla,

sin fuego en la casa,

el salario digno es un mito del rebelde viento;

¡la fila es eterna,

la vida fracasa,

esperando el milagro del diario sustento!


La esquina es un nido de peste

y desecho,

aseo urbano que nunca camina,

la insalubridad que todo domina

y el aire contaminado golpeando en el pecho.


¿Hasta cuándo el yugo de afiladas espinas?

¿Hasta cuándo el daño a la acosada multitud?

¡Derretida la calma entre las ruinas

de un país que pierde su energía y juventud!


Pero en las calles,

donde el llanto brota

y el pueblo protesta con puño cerrado,

¡no todo el futuro se encuentra quebrado

ni toda la fe encuentra el alma rota!


¡La esperanza resiste,

tenaz y bravía,

un último faro que el caos no apaga!

La última chispa que en la agonía

promete cobrarse,

con justicia,

la cuenta más vaga


César Arismendi- Venezuela


MARIPOSA SECA




Sin pedir permiso, 

sin despedirse siquiera,

abandonó la rama, 

para agonizar en la acera.

Solo es otoño, 

solo es primavera.

Cruel destino 

para quien en vida 

todo lo diera.

Mas la brisa, 

en su mesurado paso 

entiende de condenas, 

besa a la caída 

y en susurros le ordena…

¡Vuela!

"Cicatrices del camino”



Daniela Selene Lorenzini Sánchez-Argentina





Que la cintura de mi versos




Que la cintura de mi versos 

bautice un lar que acoge 

con cariño tus manos. 

Y así, entre  cielo y estrellas, 

te reafirmes sobre mi alma, 

repitiendo sin fin, nuestra historia. 

Sobre un cosmos 

una mirada de monte verde 

se cobijará en cada letra 

que profesa nuestro amor. 

Más en tus labios 

llevarás escrito mi nombre 

con el sabor dulce que susurra 

la terneza de unos ojos café. 



Elisa Ramirez-Puerto  Rico







Solita

La soledad  se confunde

por su dualidad,

Percibida como fantasía

o como experiencia real 

Incertidumbre, estado o cualidad,  

mundana o espiritual

¡Ay, soledad! ¡Anímate!

Yo afirmo que si te busco por voluntad 

eres enriquecedora solitud

Meditación

         Introspección

                    Privacidad

                                  Sosiego

Créelo soledad, generas oportunidad como la suerte

               Estudio

                          Creatividad

                                       Inspiración

                                                    Arte

                                                        Sueños

                                                                 Obras

La soledad está apenada ¡Gran melancolía!

Nostalgia de pérdidas

tristeza de abandonos

añoranza de amores

carencia de alguien

distancia de unos  y de otros

Vacía en multitud

Soledad paradójica                                           

 

                              Elisabeth Serrani Tellería -Argentina


En las orillas del lago


Esta noche yo te espero  

en las orillas del lago,  

con mis deseos fervientes  

de decirte cuánto te amo.

Cuando la luna en menguante  

se asome en el campanario,  

el agua guardará silencio  

para escuchar cada paso.

Y mi corazón inquieto,  

que no conoce descanso,  

romperá su juramento  

al nombrarte entre susurros... 

"Te confieso que te amo,  

y lo grito con mis latidos".

Ven, que mis manos te buscan  

como la orilla al oleaje,  

y en cada pulso te nombro  

como rezo en cada verso. 

Si el mundo se vuelve noche,  

que seas tú mi madrugada.

Que el viento lleve las palabras  

donde tu nombre ha quedado,  

y si el cielo nos escucha,  

que nos deje aquí, abrazados,  

mientras la noche se hace eterna  

en las orillas del lago.



Esther Marleni Palacios Ruesta-Perú






Soledad

 

En días de silencios,

esos que presagian una soledad instalada en la casa,

el eco de su nombre

            retumba

                       aturde

                                obsesiona.

Su aroma, eco avainillado, sutil, habita los rincones,

duerme en las hojas de los libros y en sábanas

                                                 mustias.

La busca con sus ojos, toca otras pieles. En vano.

Observa este desquicio, el aire amargo asfixia,

debe retornar de esta pesadilla una vez más…

Hoy no puede,

entonces se yergue, se inaugura solo, inventa alas,

                                 es un pájaro huérfano

y en un vuelo leve, con la muerte a cuestas

                                  se va con ella.

Gladis Nardi -Argentina




El Desnudo de la Culpa




​¿A quién pretendo engañar con este llanto

si en el cauce de mis ojos hay marea?

¿De qué sirve cubrirme con el manto

de la víctima humilde que flaquea,

si bajo la piel, en el espanto,

mi propia sombra todavía jadea?

​Me hundo en el espejo, y me pregunto:

¿Fuiste tú, corazón, solo el herido?

Y un susurro responde, ya difunto:

«Fuiste el cazador que dio el olvido».

¿En qué altar sacrificaste la franqueza?

¿En qué copa bebiste la arrogancia?

Mientras gritabas por tanta aspereza,

tú sembrabas veneno y distancia.

​¡Qué drama este de verse por dentro!

Donde no hay jueces, solo cicatrices.

Donde el "yo" es el epicentro

de todas las historias infelices.

¿Por qué callaste cuando el otro hablaba?

«Porque mi orgullo era un muro de piedra».

¿Por qué heriste a quien más te amaba?

«Porque el rencor se enreda como hiedra».

​Sí, me fallaron… ¡maldita sea la queja!

Esa música fácil del lamento.

Es la voz de la oveja que se aleja

para no ver su propio hundimiento.

¿Fui perfecta? No. Fui tormenta y rayo.

Fui el silencio que mata y que desgarra.

Fui el invierno en pleno mes de mayo

y la mano que aprieta y que amarra.

​Me exijo la verdad, aunque me sangre:

¿Buscas justicia o buscas tu victoria?

Y el hambre de mi alma, esa hambre,

me escupe la miseria de mi gloria.

No hay honor en tener siempre la razón

si la razón se apoya en una ruina.

No hay paz en esta vana rebelión

si la soberbia sigue siendo espina.

​Que se rompa el cristal, que caiga el velo,

que me vean así: rota y expuesta.

Prefiero caminar a ras del suelo

con la carga del error a cuestas,

que volar en un falso y alto cielo

donde la culpa nunca da respuesta.

​Maldigo la memoria que acomoda

solo el fragmento que me hace bendita.

La verdad no es un traje, no es una moda,

es la llaga que en el fondo palpita.

¿Quieres sanar? —me grita mi conciencia.

«Entonces cuenta el daño que causaste».

Solo en el lodo de esta penitencia

hallarás el perdón que no buscaste.

​Hoy me firmo culpable y me libero.

Hoy me acuso de frente y me rescato.

Porque antes que el aplauso, yo prefiero

romper con mi ego este maldito trato.

Ya no soy la víctima, soy la historia entera:

el golpe dado y la herida recibida.

Y solo así, cruzando esta frontera,

podré empezar, por fin, la nueva vida.




Haydee De la Cruz-Perú

  






"Mujer valiente"



No necesitas escudos de acero,

ni armaduras que pesen al andar;

tu valentía nace en el silencio,

en la destreza eterna de avanzar.

Llevas en los ojos viejas tormentas

y en las manos el arte de curar,

eres el viento que borra las penas,

la raíz firme que no han de quebrar.

Te han visto caer y besar el suelo,

pero el abismo te vio renacer;

con las cenizas te tejes un vuelo,

con los inviernos un nuevo florecer.

Guerrera callada de pasos seguros,

que trueca el miedo por la libertad;

vas derribando los más altos muros

con la bandera de tu autenticidad.

Mujer de fuego, de luz y de calma,

tu propia fuerza es tu herencia y poder;

llevas el mapa del mundo en el alma

y la victoria en tu forma de ser.


Idalmis Tejada-Mujer valiente-Cuba




ATAJOS

Delpoemario:Placeres


Aquí estoy, tomándome un respiro

En la intimidad de lo mío

Que tú no estás al tanto y yo tampoco.

Sabes, hay atajos que nunca se ajustan

Siempre serán difíciles

Pero, indaga al fuego si quema

escucha a los truenos si asustan

Y te llevan a cobijarte bajo tus propias alas

Interpela a la lluvia sino moja.

Así es el amor en mi vida

Viene de la eternidad, aunque no esté

Siempre virando a ver si me alcanza

Pero lo siento de cuando en cuando

Que va más allá

Porque aún no agoniza el mundo

Y las mujeres no dejan de parir.

Aunque mis pensamientos

Pendan de una prosecución

En la sumisión del universo

Que aún no nació para hurgarme

Tiene apariencia de una pluma en el viento

De un junco en el agua que llegó a empaparme

De ese roble añoso, ajado si se puede decir

Que se aúpa en medio de infructuosas batallas

Acarreando a repechos su vida

Con voz lastimera en un solo sentimiento.


Isabelita Vigo– Perú

 

SOLEDADES...

Hay en la vida, locas soledades,

una, la soledad bella y escogida,

y la cuenta sentida en ebriedades,

de las solas ventiscas de la vida.

Hay en la senda inscrita, muda,

en los albores de los párvulos años,

y en las eras vividas, decapita ruda,

y tranquila muda en entrepaños.

Hay soledad sola, sedienta,

y otra acompañada pero sola,

donde habita la sed, tras esa puerta,

y se estira la bruma sobre la ola.

Hay soledad bisiesta y exprimida,

en el sordo y vulgar saco de sorbos,

donde sacuden las hordas de la vida,

y se estremece la venda, los estorbos.

Hay soledad funesta, gorda y obesa

en el burdel de ansias compartidas,

se encogen y se estiran cual pereza,

y agreden y se burlan muy jodidas.

Hay soledad agreste y muy oronda,

donde la alegría brilla sedentaria,

y la otra muy molesta entre la ronda,

donde acosa la amargura en refractaria.

Hay soledad sincera y buscada,

en el hálito sediento del alma,

y soledad burlesca y desbocada,

en en grito seco y el ruin drama 

Hay soledad, soledad bella,

infarto del amor propio y fulano,

soledad molesta cual querella,

en los dedos de la infeliz mano.

SOLEDADES distintas y versadas,

entre acápites mudos, silenciosos,

una distinta entre locas frazadas,

y otra muy amarga en dolores leprosos.


José Vicente Castro Romero.-Colombia


Me invade el incendio de tu mirada





Me invade el incendio de tu mirada,

tu piel de luna aterida a mi piel,

tus dedos enredados en mi cabello

de ondas sibilinas y la belleza tierna

del beso a deshoras...

—¿Y ahora qué hago, si no es soñarte

en cada madrugada, en cada solsticio

prendido de auroras?



Laura Gutiérrez Cortés-España






EMPEÑADOS



Nos hemos empeñado

en hacernos los fuertes,

en que la lluvia no es triste,

en que no nos duelen

las cicatrices,

en dibujar sonrisas permanentes

incluso cuando luchamos

por mantener los ojos

a flote de lágrimas.

Nos hemos empeñado 

en cerrar la puerta

cuando asoma un sol

que nos invita a bañarnos la piel

y morirnos de ganas

dentro de nuestro supuesto

perímetro de seguridad.

Y nos devora el ansia

por hacer verdad nuestras alas

y pisotearnos el miedo,

por abrir los brazos

y, a pecho descubierto,

permitir que nos roce

un aliento nuevo el corazón.

Acabar seguros, y vacíos,

o dejarnos, libres,

cruzando los dedos

para que esta vez

no duela tanto.


María Guivernau- Empeñados- España




Miserias humanas



Nos vamos apagando poco a poco

sin que nadie lo note 

Ausencia 

Soledad

Amor

Abandono 

La casa , sus silencios ....

La rosa, el cactus 

Mezquindad

Egoísmo 

Reírse de la vida y de la muerte .....!¡

......................

MISERIAS HUMANAS

 

Maria Isabel Campos Quijano-Colombia









Soledad

Recuerdos que llegan

de tiempos pasados.

Soledad 

que sin piedad arrasas

infinitos pesares o

eternas inquietudes.

Soledad

por amor o desamor.

Prólogo o epílogo

de la vida, del querer

o de la nada




RafaelSerrano Ruiz


































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