Revista Nº 156 -Espacio del Poeta
2º epoca
REVISTA LITERARIA DE HABLA HISPANA
Agosto 2026
Amadeo Modigliani
https://espaciodelpoeta.blogspot.com/
FRASES DE AMOR BAJO UNA ALMOHADA
Te invito a mi guarida,
no tengo mucho que dar,
solo te ofrezco la rutina de mis días,
el cielo azul de un mundo aparte,
el sendero a un corazón abierto,
unas frases de amor
guardadas bajo una almohada
que siempre sueña
y un deseo adormilado
entre las telarañas y el tiempo.
Palabras muertas que deseo resucitar,
grietas de ayeres vestidas de negro
atrapadas entre ventanas y puertas sin traba.
Te invito a mi guarida,
tengo uvas maduras
que se harán vino en tu boca,
cartas truqueadas para apostarle a la vida
y ganarle en el juego,
un abecedario editado
para evitar los errores,
un cuaderno para escribir
las desgracias y quemarlo después.
Tengo también un reloj sin memoria, ni historia,
un timón que desvíe tus pasos
y los guíe a mi muelle
y el deseo de despertar tu corazón cada mañana
con un ritual de soles distintos.
¡Ven!
Te invito a mi guarida,
no tengo mucho que dar
Alas de mariposa—Arizona-Estados Unidos
SEVICIA
Ellas no dejaron de amar,
les mataron el Amor.
Ellas son esas
Las que caminan
sobre restos vidriosos
de sueños rotos.
Las que llevan
rumores de golondrinas,
y muchas primaveras muertas
crucificadas en el pecho.
No, ellas no dejaron de amar, no,
les mataron el Amor.
Son esas sin voz,
enmudecidas por el miedo
ocultan avergonzadas
el puño infame del traidor.
Las que se maquillan
con esmero el púrpura violador
de la cara y el Alma.
Maestras del silencio y de la culpa.
Las que viven cada día
asiendo arena entre las manos.
A todas esas no se les acabó el Amor.
No Señor… iSe lo mataron!
Amelia Chaves Macias- España
Hay días
Hay días donde
la luz se apaga
y los colores se opacan...
Hay días donde
el cuerpo se arrastra
y la mente pesa toneladas...
Hay días donde
los ayeres traen gotas
de agua salada a la cara...
Hay días así...
Que no se esperan,
que no se añoran,
que no se antojan,
que no se sueñan...
Pero que son parte
del año,
del paso a paso,
como sistema
de desalojo de cargas.
Tal como las nubes
llenitas y cargadas
liberan sus gotas
para dar paso
a nueva vida...
Con su paso
el pasto reverdece,
las flores resplandecen,
los brotes se precipitan
y la vida se renueva
entre gotas...
En días...
Aquellos días
cómo hoy.
Carolin Aguilar Vélez-Bogotá
La paz
𝐿𝑎 𝑝𝑎𝑧 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑖𝑜𝑟 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎
𝑚𝑢𝑦 𝑠𝑢𝑡𝑖𝑙 𝑑𝑒 ℎ𝑎𝑐𝑒𝑟𝑠𝑒 𝑣𝑖𝑠𝑖𝑏𝑙𝑒. 𝑁𝑜
𝑛𝑒𝑐𝑒𝑠𝑖𝑡𝑎 𝑝𝑎𝑙𝑎𝑏𝑟𝑎𝑠 𝑛𝑖
𝑒𝑥𝑝𝑙𝑖𝑐𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠; 𝑠𝑖𝑚𝑝𝑙𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑠𝑒
𝑟𝑒𝑓𝑙𝑒𝑗𝑎. 𝑆𝑒 𝑛𝑜𝑡𝑎 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑠𝑒𝑟𝑒𝑛𝑖𝑑𝑎𝑑
𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑚𝑖𝑟𝑎𝑑𝑎, 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑠𝑖𝑛𝑐𝑒𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑
𝑑𝑒 𝑢𝑛𝑎 𝑠𝑜𝑛𝑟𝑖𝑠𝑎, 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑙𝑚𝑎 𝑐𝑜𝑛
𝑙𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑛𝑓𝑟𝑒𝑛𝑡𝑎𝑚𝑜𝑠 𝑙𝑎 𝑣𝑖𝑑𝑎 𝑦 𝑒𝑛
𝑙𝑎 𝑙𝑢𝑧 𝑞𝑢𝑒 𝑐𝑜𝑚𝑖𝑒𝑛𝑧𝑎 𝑎 ℎ𝑎𝑏𝑖𝑡𝑎𝑟
𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑜 𝑟𝑜𝑠𝑡𝑟𝑜.
𝐶𝑢𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑎𝑙𝑐𝑎𝑛𝑧𝑎𝑚𝑜𝑠 𝑒𝑠𝑒
𝑒𝑞𝑢𝑖𝑙𝑖𝑏𝑟𝑖𝑜 𝑒𝑚𝑜𝑐𝑖𝑜𝑛𝑎𝑙, 𝑑𝑒𝑗𝑎𝑚𝑜𝑠
𝑑𝑒 𝑐𝑎𝑟𝑔𝑎𝑟 𝑒𝑙 𝑝𝑒𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑎𝑞𝑢𝑒𝑙𝑙𝑜
𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑜𝑠 ℎ𝑒𝑟𝑖́𝑎 𝑦 𝑒𝑚𝑝𝑒𝑧𝑎𝑚𝑜𝑠 𝑎
𝑓𝑙𝑜𝑟𝑒𝑐𝑒𝑟 𝑑𝑒𝑠𝑑𝑒 𝑎𝑑𝑒𝑛𝑡𝑟𝑜.
𝐸𝑛𝑡𝑜𝑛𝑐𝑒𝑠 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑟𝑒𝑛𝑑𝑒𝑚𝑜𝑠 𝑞𝑢𝑒
𝑙𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑑𝑎𝑑𝑒𝑟𝑎 𝑏𝑒𝑙𝑙𝑒𝑧𝑎 𝑛𝑜 𝑛𝑎𝑐𝑒
𝑑𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑝𝑒𝑗𝑜, 𝑠𝑖𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑢𝑛 𝑐𝑜𝑟𝑎𝑧𝑜́𝑛
𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑝𝑟𝑒𝑛𝑑𝑖𝑜́ 𝑎 𝑣𝑖𝑣𝑖𝑟 𝑒𝑛 𝑝𝑎𝑧.
𝑃𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑝𝑎𝑧 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑖𝑜𝑟 𝑛𝑜 𝑠𝑜𝑙𝑜
𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑛𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑎 𝑣𝑖𝑑𝑎...
𝑡𝑎𝑚𝑏𝑖𝑒́𝑛 𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎 𝑙𝑎 𝑚𝑎𝑛𝑒𝑟𝑎
𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑙 𝑚𝑢𝑛𝑑𝑜 𝑛𝑜𝑠 𝑣𝑒. 𝑌 𝑛𝑜
ℎ𝑎𝑦 𝑏𝑟𝑖𝑙𝑙𝑜 𝑚𝑎́𝑠 𝑎𝑢𝑡𝑒́𝑛𝑡𝑖𝑐𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑙
𝑑𝑒 𝑢𝑛 𝑎𝑙𝑚𝑎 𝑞𝑢𝑒, 𝑑𝑒𝑠𝑝𝑢𝑒́𝑠 𝑑𝑒
𝑡𝑎𝑛𝑡𝑎𝑠 𝑏𝑎𝑡𝑎𝑙𝑙𝑎𝑠, 𝑝𝑜𝑟 𝑓𝑖𝑛
𝑒𝑛𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜́ 𝑠𝑢 𝑐𝑎𝑙𝑚𝑎.
Claudia Garcia-Colombia
Tomar refugio
Quedarse en casa es la forma más lúcida de resistencia Byun Chul Han
Cuando las cicatrices
mendigan y agitan
mis blancos huesos desnudos
cuando las manos
luchan por sostener el viento
que huye llevándose la hierba amarilla
cuando la rutina
se obstina en el fuego azul
que estremecido subes quiebra y se deshace
cuando el agua es una frontera gris
que se aleja y se acerca
borrando mis huellas
cuando la tierra roja
respira sin pausa al sentirme
caer de rodillas
Entonces decido correr,
mi pecho jadea,
el pelo enredado,
arrojo mi bolso, las botas
y… llego a casa
Ocupo lo que es mío
Y en esa soledad…
hallo refugio
Diana Luz Bravi-Argentina
La soledad
Vacío
donde el tiempo
desaparece
oscila,
lo vemos tintinear
El tiempo
gira en espiral
y en cada vuelta
pierde,
se desliza lento
nada lo detiene,
La vida
se dibuja
cada vez más débil
Esa compañía
Imaginaria, valiosa
nos abandona
sin remedio
Y te vas acurrucando en la nada
Evangelina Simón-Argentina
La decadencia del día
Veo a mi hija aprender las letras
Los frijoles se cuecen en la lumbre
Apenas cumplí veinte años
Mi apa me cambio por unas vacas
Mi ama siempre dijo:
™De nada sirve escribir
Si a los catorce, vas a tener marido
Deja las crayolas por el molcajete
Tus garabatos solo dañan
Los deberes de hembra, mejor
Calienta tortillas en el comal
No dejes caer lágrimas en la leña
Las mujeres no vamos a la escuela
Solo debemos parir chilpayates
Y soportar golpes del macho
Ir los domingos a la iglesia
Para tener el abrazo de un Cristo
Espinado como nosotras™
Mi hija grita: ™Mami aprendí las vocales™
Me prometo con furia
Ella será diferente a mí
Ella será la maestra del pueblo
Porque merece ser libre
Y no solo una sirvienta
Con el miedo al machete
Que arde en los montes
Ya viene la partera
Gabriel Aviles- Mexico
A tí
Quisiera volar muy lejos
adentrándome al destino
llevar hacía mí tu camino
pincelar todo lo añejo.
Quisiera tenerte una vida
sin prometer a la ligera
compartir lo que suceda
ir sanando en cada herida.
Quisiera invadir tu mente
como la noche a tu sueño
como el sol que se desliza
en cada flor, en cada frente.
Ah, cómo quisiera
habitar tu futuro en mi presente
y en la perfección de una quimera
estar contigo, aunque estés ausente.
Grissel Cache Albornoz-Mexico
Mis recuerdos
Son mis poesías…
de hace tantos años,
y tendría que olvidarlas,
por qué, celas esos tiempos idos, de mi historia?,
hoy, siento seguir navegando, en el río de mis poesías,
en un nuevo renacer de otra historia,
son otros tiempos…
nuevos espacios… y otros pensamientos,
aquellos hechos…
serán siempre, sueños en el tiempo,
recuerdos imborrables,
de esos tiempos,
tu verás…
sí me dejas solo, sin tu amor,
y sin tus besos.
Ignacio Gutiérrez Aragón- Colombia.
DONDE EL SILENCIO RESPIRA
Buceo a mar abierto,
aleteando el silencio,
con los ojos
puestos en ti.
La salinidad
no solo habita
en tu océano;
también vive
en las memorias
que el alma resguarda,
en las lágrimas
que un día fueron dolor
y hoy son océanos
de sabiduría.
Desciendo sin temor
hacia las profundidades
de mi ser, donde la luz
ya no depende del sol,
sino de la conciencia
que ha despertado mi ser.
Comprendo entonces
que el mar nunca quiso ahogarme,
sino enseñarme a confiar
en la corriente
a honrar el misterio
y a soltar el peso
de todo aquello
que no me pertenece.
Buceo y en cada
inmersión renazco,
respirando el silencio
qué le da sentido
a mi vida.
Janeth E Olivas-México
DOS ALMAS
Dos almas quedan sordas,
en silencio,
al atardecer;
dulce miel libaron bajo el sol.
Dos almas, una al fin en el recuerdo
de unas horas, dos almas,
pétalos de una margarita a medias,
en el ocaso del día.
Quedan, amantes, entre mosquitos,
en el silencio de la partida;
miradas cómplices de entendimiento,
y besos de silencio, sin sol ni luna,
en la ilusión que los sostiene
en este tiempo.
¡Se hace eterno!
Jesus Sanchez Rivas-España
Inhalo paz en las vísceras del tiempo
Inhalo paz en las vísceras del tiempo,
exhalo alquitrán en la sepultura
de los espejos rotos
y un silencio arrollador me esculpe palmo a palmo,
cada caricia que fundiste en el vértigo del insomnio.
Fuego, oleaje y piel, olvido,
muerte y germinación, son tu tacto
sacudiendo mis incógnitas.
¿Amor, aún lo dudas?
Laura Gutiérrez Cortés-España
Dudo aún si estoy durmiendo
Dudo aún si estoy durmiendo
Y en el plácido silencio
De la noche, amiga eterna,
Haber fraguado un delirio
En el que poder vivir.
Y es que temo, reconozco,
Que en el fondo no sea
Esto más que un sueño;
En la aurora abrir los ojos
Y no hallarte frente a mí.
Porque no sé si comprendes
Que mi vida pertenece
A este otro mundo;
Y que el día en que termine
Es posible que no sea tan feliz.
Pasarán mis otros años
Recordando los momentos
De este ensueño en que viví.
Buscaré en otras voces,
Sin hallarlo, de tu eco su matiz.
Y en la ausencia de los días
En que el brillo de tus ojos
Fuere hoguera y fuere faro,
La nostalgia, con dulzura,
Hará a mis labios sonreír.
Bésame ahora, vida mía;
No me niegues, te lo ruego,
Poder recordarte así.
Aún es mi salvia tu boca
Y son tus labios la razón de mi latir
Laura Redondo Sánchez-España
DESPEDIDA
Ardía la tarde cuando la llovizna
humedeció los pétalos marchitos.
Inertes ante el fuego tórrido
que los acariciaban desde temprano.
Fatigadas las pupilas
se cerraron en meditación profunda.
Torrente de lágrimas contenidas
corrían por las áridas mejillas.
El aroma a tierra mojada
sello la despedida.
Mirtha Ortiz Perez-Uruguay
De pronto nos convertimos en sombras silentes
De pronto nos convertimos
en sombras silentes, se perdió lo que fuimos.
Hoy somos palabras cansadas,
sepultadas
en sueños rotos
que, alguna vez latieron en nuestros corazones.
La vida nos fue apagando
en un mundo de ayeres
y lentamente nos perdemos en la bruma del olvido.
Nuestros nombres se derriten
como cera
de una vela
que se resigna a apagarse.
Y bajo su luz mortecina
aún estamos nosotros,
cada vez más lejos
cada vez más perdidos
y caminando por la vida con los ojos sin luz.
Como los míos.
Olga Maria Sain.-Argentina
ESPERA, NO TE VAYAS
Espera, no te vayas todavía
Y quédate conmigo un poco más
¿No ves que está lloviendo afuera?
Escuchemos el silboso estribillo de las gotas
Estrellarse contra los cristales del ventanal
como cristalinas lágrimas huérfanas de amor
Espera, no te vayas
Hagamos aguardar a la impaciencia del tiempo
Abdica en mi pecho tu cabeza enamorada
Déjame sentir los palpitos de tu corazón
Unirse al isócrono ritmo que hace vibrar el mío
Espera, no te vayas
Que todavía es prematura la silueta del anochecer
No le abreviemos el finiquito a la garúa
Dejemos que afuera se ahoguen las sombras
Hagamos de esta espera una noche desvelada
Como preludio a la sublimidad de haber hecho el amor
Espera, no te vayas todavía
Y volvamos a encender la flama de esta pasión
Hasta ver salir los rayos del sol anunciando el nuevo día
Sergio H. Lantigua- República Dominicana
Vanidosa soledad
La vanidad trepa solapada los muros
desprolijos de mis nadas. Se envuelve en las
plantas del balcón, rasguña de mis silencios,
escucha mi música, lee mis libros, bebe mis
licores, se extasía con mis aromas. Se acuesta
a mi lado en el hueco vacío de mi almohada.
Casi indefensa, pero firme, cierro mis ojos y
encuentro el recuerdo de la transparencia
verde de su mirada de chispas.Y la sonrisa de
sus labios anticipando el anhelado beso. En un
ademán sin retorno acaricio la blancura de su
pelo.
Mi sonrisa, cual arma, estampa contra el cristal
de la ventana a la vanidosa soledad que me
Atrapaba
Silvia Alicia Balbuena- Argentina
Algún día resultaré invisible
Los que aún me quieran tocarán el vacío
mi grito será escuchado por nadie
y esta sensación de desamparo
me dejará sin sombra.
Miles de pájaros me usarán para posarse,
y no estaré donde los demás me esperen
o nunca nadie más me esperará.
Hasta ese tiempo sufro la lenta disolución
de mi materia.
Deshecha en lágrimas
hasta ese tiempo
-que espero coincida con mi muerte
ni un minuto antes-
sigo pidiendo el amor de nosotros,
límite y freno a mi desintegración
Susana Corradetti-Argentina
CADERA
La cadera guarda el paso que no di
cuando te fuiste y no miraste atrás.
Ahí se torció el mapa.
Ahí se quedó el impulso
de correr detrás de un eco.
Aprendí a caminar chueca
sin pedir que me compongan.
El hueso se acostumbra
al peso que no suelta.
Hoy piso firme.
No me deben pasos.
Me debo a mí.
Aunque duela
al sostener mi peso.
Yolanda Enríquez Gracia-España
POEMA
A José Caballero, el gran artista, el amigo inolvidable
Este poema no habla,
respira.
Acaricia los colores y lo inmenso,
la verdad imperfecta de cada día,
la tierna mirada de la mentira,
la belleza veloz, que vive y tiembla
y pide a gritos ser inventada...
Mientras algo respira,
respira, respira.
Abierto hacia otra parte, otra verdad
¿de sí, de mí, del Universo?
Otra verdad, otra hierba, otra herida,
perfilada en la garganta
del silencio, del glamour, de la esperanza.
Respira, respira.
Con las mareadas geometrías blancas del caos,
con las migratorias escrituras de la memoria,
con el círculo rojo de la resurrección
que asecha.
Respira. Respira
los calambres del aire, estremecido de ausencias.
Una pincelada sobre el lienzo de la espera ilimitada
donde nacen y mueren galaxias
por la luz censuradas,
mundos, que dentro de mil millones de años
vendrán respirando...
Porque ya los amas.
Y es una estrella lo que fluye sin tiempo,
fulminando los miedos de María Fernanda
en la noche de la partida inmensa.
Una puerta, perfilada en la voz del amor,
un túnel, abierto en la vena del sueño,
un pozo sin fondo.
Autorretrato ambiguo de la eternidad
que respira,
respira,
respira.
Con la garganta del grito,
del amor, del dolor
y del éxtasis
cercenada.
Zhivka Baltadzhieva-Bulgaria
