lunes, 1 de enero de 2018

Revista nº 86 -Espacio del Poeta


Revista nº 86 -Espacio del Poeta

REVISTA LITERARIA DE HABLA HISPANA

Enero 2018












¡FELIZ 2018!



La sala del hogar




Era un pequeño living o sala de estar donde se notaba en el encuentro familiar el amor en los integrantes del hogar. Estaba todo allí un juego de living en color café hecho a la medida del lugar disponible. Una parte del juego hacia un lado y en el vértice opuesto la otra parte donde estaba en lo alto del mueble el televisor donde en el horario familiar todos compartían la programación diaria nocturna de antes y después de cenar. Del lado donde todos estilaban sentarse estaba a un lado la cálida estufa de leña tradicional que acompaña a todo hogar en esos inviernos fríos viendo el programa favorito todos juntitos extendiendo el calor tomados de las manos con caricias abrazadoras de los padres entre ellos y sus adorados hijos. Pero con el cambio de los tiempos ya no era de leña sino con leños a gas natural pero cumplía la misma misión de año tras año. 
Y ¿qué queda para el tiempo de verano o primavera? un fantástico y suave ventilador de techo con aspas grandes grisáceas que funcionaba a la perfección suministrando aire fresco pero sin despeinar a nadie.  
Mucho tiempo compartido en familia en ese pequeño sitio aunque la casa es más grande como el living-comedor de entrada a la misma o sus dormitorios pero ese era el lugar indicado de no solo ver esa programación habitual o las películas favoritas sino el lugar de muchas conversaciones importantes y trascendentales. Como el lugar informal al llegar una amistad muy allegada o el resto de familia. Ya sea de día o de noche amparaba a todos con la comodidad inimaginable que cualquiera pueda tener.
Decorado con una sobre estufa donde hasta el teléfono tenía su lugar y los adornos de mariposas de bronce en tres tamaños distintos en la pared. Lugar donde se acostumbraba a poner todo papel importante e impuestos por vencer detrás del teléfono y del pequeño florero chato hecho en cerámica y terminado en dorado amorronado donde un ramillete de flores variadas y en colores hermosos reposaban luciendo a los ojos de la mirada pasajera de quien las viese.
Multifuncional porque de este pequeño espacio se podía ir al living-comedor, al comedor de diario, a la cocina, al baño, a la escalera que lleva a los dormitorios en la planta alta y a la puerta lateral del pasillo que lo conduce al patio y a la cochera que lleva también al exterior del hogar que es la vereda.
Sala hogar que todo lo sabe porque pase quien pase o valla donde valla ella todo lo sabe. Y sabe de todo lo conversado y de todo lo visto en la tele. Sabio lugar de encuentro de reuniones felices y de momentos tristes en alguna ocasión pero el amor allí era desbordante con un clima cualquiera sea la época del año que ayudaba a cualquier solución de problema planteado. 
Inolvidable momentos....en ese lugar iluminado con luz natural de día y artificial de noche. Con paredes enmaderadas con madera machimbrada con nudos naturales  colocada por el patriarca de esa hermosa familia y barnizada por la hija después de colocada. Sobrios cuadros en la pared hechos en telas bordadas en hilos de colores diversos de pinturas antiguas, enmarcados con marcos en madera beige claro muy naturales y protegidos con vidrio. 
Ana María Manuel Rosa- Argentina



Bordes




Ampollas en el antifaz
¿y en los bolsillos?
Menguantes lunas
estrangulan la baranda
Antenas en los pijamas
y en las zapatillas
Pies descalzos sacrifican
el galope de los ángeles
El pastillero sincroniza
las migajas y en los pliegues
de la cara fragmentos
Es estrangulada o estrangula
la baranda. 


Ana Romano- Argentina










Bagualada

Noble caballo alazán,
bizarro de grandes bríos,
largas crines te ventean
color canela rojizo.

Esbelto, de pura sangre,
con elegancia de formas,
anchos cascos, patas largas
y como tu ancestro, grande

Ya sales a campear
con tu yegua favorita,
y siempre recelador
de soslayo, tú la miras.

Alzas tu fina cabeza
y relinchas agorero,
porque tus cortas orejas,
oído trueno, a lo lejos.

Se acerca... tormenta es,
y con tu hocico, enojado,
como dándole empujones,
a tu yegua has avisado.


A refugiaros trotáis,
hollándose el prado verde,
toda la yeguada, tras.
Alguno que otro se pierde.

Y las nubes agrisadas
plomizo, ya es su color,
van por el viento empujadas
anunciando su temor.

Los caballos desbocados
huyen con celeridad,
relinchan encabritados,
con miedo a la oscuridad.

Siempre a su lado tú vas,
queriéndola resguardar
del peligro, natural,
en ese amor que le das.

Delante los dos potrillos
corren sin mirar atrás,
asustados, pavoridos
y sin pensar nada más.

En caballeriza estáis
al resguardo de la lluvia
y del hocico, con furia,
el vapor que resopláis.

Notáis corazón que late,
no inquieta vuestra mirada,
a los potrillos observa
con un gesto estimulante.

Vuelves alzar tu cabeza,
relinchando de alegría
y rozando con terneza
los hocicos de tu cría.


Antonio Monzonís Guillén-. Valencia-España

Mientras dormías


Vine entre sombras, mientras dormías,
en góndola encantada entré a tus dulces sueños
gimió la noche, entre la fantasía
que a mis caudales sedujo con ensueños
Besé corales, entre cometas de armonía
sumergiéndome en dunas de tu tibio cuerpo
bella tu faz, mis ansias encendía
como un Adonis, que brilla entre su reino
En el estuario, se unieron nuestras bocas 
cual mariposas que liban en las flores
fueron tan lentas el paso de las horas,
que no noté, que urgían los albores
Papiros rosas, sellaron la ternura
y sueños rubios, apagaron nuestro aliento
esta ilusión quedó en la noche oscura,
dejando roto, el ferviente sentimiento.

Araceli García.-México








¿Qué celebramos?



Estamos preparando los festejos.
Las almas se renuevan
atrapan los luceros
visitan a la risa
condecoran la hora del comienzo.
Un año que se inicia sin portavoz de paz
ni heraldo del progreso.
Todo es confuso.
El mundo viaja solo sin chofer.
El tren que nos cautiva se viste de entrevero.
Engaños disimulos y caretas
se ponen los audaces usureros.
El capitán del barco
construye rascacielos imponentes
pregona su maldito abecedario
de guerras convenientes a su obra.
No son las alegrías un regalo
el hombre se repite en muchos lares.
Un niño muere solo desnutrido
desnudo y sin piedad de otros humanos.
¿Qué se celebra?
Que matan más mujeres cada día
que ignoran los derechos a la vida
que el pobre come estiércol
que el rico se divierte en sus salones
con sabor a champagne y a caviar blanco.
La injusticia va trepada en su caballo
recorriendo los pueblos impedidos
sin libros sin amor ni agua bendita.
El mal tiene corona de Rey Mago
se asienta en el umbral de los aciagos
y rompe los pedazos de esperanza
de aquellos que trabajan a destajo.
¡Cuánta tristeza inundando la calle del calvario!
Cuánto sabor a villano enriquecido
con el trabajo de los niños excluidos.
Sabor a hiel
a despojo
a odio desatado
a miel hervida en ritual caustico.
No me convoquen.
Yo estoy cuidando mi sembrado.
No vengan con discursos y promesas.
El rico será rico aunque nos duela
y el pobre será siempre un oprimido.
No creo yo en la patria ni en el hombre.
Allí donde se cruza una moneda
se duermen los laureles de la honra.
El dogma la mentira el yo soy bueno
lo dejan para el tiempo de elecciones
y luego que ganaron
se ocupan de viajar con los dineros
del pobre que está muerto de cansancio
y no le alcanza el pan para su hambre.
¿Qué se celebra?
Es tiempo de avivar los pensamientos
de ver la cara sucia del falsario
de levantar barreras por derechos
que atestan los cajones del Legado.
Seamos solidarios con el otro
amemos a los niños enfangados
toquemos la cabeza con mil piojos
que esa mano amor los gratifica.
El hombre siempre ha sido un avariento
se han visto por milenios sus hazañas.
Los pueblos destruidos
los cuerpos inocentes esparcidos
sembrados en la tierra por el ego
por el tengo
por el vicio y las drogas que se esconden
en los despachos de los hombres
que juraron respetar y amar su patria.
El círculo de oro está girando
no hay forma de parar su gozo atesorado.
El imperial enajenado se redobla
con su locura agria
su omnipotente acento
su versión más cercana al inframundo.
¿Qué se celebra?
¿Qué hacemos para abrir una ventana
donde el amor
sea primero en este espacio?



Beatriz Ojeda-Uruguay






Rescate




Algunas musas, 
verbos alados, nubes de viento,
se llevaron tus sueños
que escapan... 
furtivos.
Algunas musas
renegaron sobre tu espalda,
aturdidos silentes 
en mis labios apretados,
enmudecieron gastados… 
adjetivos.
Algunas musas 
continúan esperando
que el poeta se rebele,
que la letra se haga carne,
en tus besos… 
embebidos.
Algunas musas 
interrogan absortas, 
introspectivas, encubiertas,
se acercan a tu nuca
y besan… 
tus oídos.
Algunas musas
cavilan…
en la rictus de tu boca,
en la tormenta huidiza
de tus ojos…
fugitivos,
y retornan gastadas a mi silencio
a mis palabras apretadas, 
a mis versos…
atardecidos.







Carlos Alberto Giménez-Argentina




















 Resistir


Resistir
a pesar del temor
que reclama su contagio
entre vacíos

aunque el suelo
anuncie desfirmeza
aunque el cielo rompa el cielo
con su sombra.

Resistir
después de cada crujir de dientes
después de cada llanto
de la decapitación.

Resistir
después de todo
antes de nada
y, aguardar a que el mundo
no repare en tus recuerdos

y resistir.

Concha Gonzalez- España



La mujer poliedro
De su libro Ángulos


La mujer-poliedro se mece en la rama del árbol,
abre la puerta, extiende libre sus caras,
deja que la empape la lluvia
y que en sus vértices aniden los pájaros.

La mujer-poliedro nunca está triste,
compra el pan,
lleva a los niños al parque,
pasea al lado de los perros
mientras los dueños apoyan en sus aristas los bastones,
hablan lenguas que ella no entiende
y beben cerveza en el bar de la esquina.

La mujer-poliedro no habla, solo observa
y busca en el índice de su viejo libro
el ángulo en el que debe quedarse a vivir.



Consuelo  de la Torre-España 





El muerto que quiso volver a morir


Alejandro murió la noche en que intentó suicidarse.
– Estoy hablando contigo.
– Estás hablando con un cadáver.
– Lo que no consigo entender es por qué has intentado suicidarte. ¿Tan poco significo para ti?
En parte sí que murió. Síndrome de Cotard, decía su psiquiatra.
– ¿Y cómo viven los que están muertos, doctor?
El doctor enmudeció. Nunca había estado muerto.
Y allí estaban. Alejandro creyéndose muerto y Maite maldiciendo. Sintió más el desprecio que la pérdida, pues desde la noche en que la muerte falló Maite había perdido a Alejandro y a sus ganas de seguir luchando.
– ¿No entiendes cómo me siento? ¡Te has cortado las venas en nuestra bañera!
– ¿Cómo quieres que sienta nada si el corazón no me late?
– Estás vivo, yo misma paré la hemorragia.
– Pues no lo hiciste demasiado bien.
– Debí dejarte morir.
Tras varias sesiones médicas, Alejandro comenzó a medicarse y cuando los medicamentos surtieron efecto, sintió de nuevo el aire en sus pulmones. Lo notó demasiado pesado sin Maite. Se asomó al cuarto de baño y recordó el primer aniversario que celebraron en la bañera. Y de nuevo sintió que se moría pero para su desgracia seguía vivo. Así que de nuevo se metió en la bañera.

Cristina Díaz Aragón-España

 Mi soledad






Tengo la soledad perpetuada y larga
Soledad que desde mis pies lanzo al vacío
Vacío que regresa a mis pies
pies que quieren alcanzar tus dedos
Dedos que se agitan a arrancar tu piel
piel que me regrese a la tierra
tierra que me aleje de la soledad
soledad que quiero convertir en libertad
libertad que sueña tu misma soledad para amar.


Damian Marilú Mendoza- Ecuador

















Uno de la ciudad

Ve por el bulevar de Obispo. Olvidado de todo y de todos, con un libro de René Char en la mano, cumple el rito de la ceniza: incluye tu incertidumbre en el relato de las proezas de los otros.

Una tarde cualquiera, en la plaza de Armas, empuja una puerta: el origen dudoso de los mitos, el espacio de fábula que agradecen la caballería y la flota, esperan de ti una pregunta, un signo de ironía o plenitud.

Considera cuán legítimo es ese sentimiento, ese vivo deseo de escapar a la nulidad de los días habituales. Contempla este lugar: un siglo cubano mostrado al capricho de los restauradores.

Entra a los barrios de La Habana, antigua y marinera: junto a los puntos de leche las mulatas anuncian su cuerpo con la estética voceadora del pregón.

Haz que dure ese instante hallado entre el sueño y la vigilia. No te obligues en demasía. Descansa una tarde y ve hasta la sombra acogedora de los nuevos toldos. Si ya estás listo. Si todavía eres uno de la ciudad.

Edel Morales-Cuba





  
  Otoño





Cuando las hojas caen
Otoño llega y dice:

- Abre, niña, la puerta.
Cansado estoy y triste.
Que la hojas se vayan
y cuenten que ya vine.

Soy el que dora el parque
y el camino; el que exige
al bosque un vago tono
melancólico y pide
a la ciudad el aire
del que añorando vive.

Detrás de los cristales
te ví, niña, y te quise.

Mi voz es la que dice:
- Lo mustio es un estado
de sueño, en el que finge 
la vida haberse muerto, 
que todo lo que existe 
quiere dormir, a veces.

Mi belleza se mide
por el oro que vierto.
Si alguna ley me rige
es la que vuelve al hombre
atormentado y triste.

Ábreme ya la puerta
que para amarte vine.
Detrás de los cristales
te ví, niña, y te quise.

Soy el que dora el mundo
y en su cansancio asiste
al alma que se vuelve
otra vez niña y gime.

Que las hojas se vayan
y cuenten que ya vine.


Egle Frattoni Romano.-Argentina







El zorro






Me dijo andá a la sombra, dormí
tranquila, pero dejó dos ojos
que me picaban sobre la piel
hasta en los sueños.
Sobre las zarzas y los espinos,
por las orugas y las arañas,
era una lana mal tejida.
Esa fue la siesta de las uvas.
Vigilaba la sed y el hambre
en puntas de pie entre las parras



Eleonora González Capria- Buenos Aires














Perguntas



-Guarda,¿que hay en la noche?
-Todos durmiendo, señor.
Duerme el amor bajo el cielo
y está acunándolo Dios.

_Guard, ¿Que hay de la noche?
¿Cuándo Dios responderá?
-Los profetas se han dormido
y pronto despertarán.

-Guarda, ¿Que hay de la noche?
¿Cuantos van a despertar?
-La vida duerme en su cuna,
la muerte la cuidará.

-Guarda, ¿Que hay de la noche?
¿Quién te relevará?
-Yo sólo tengo un relevo
que pronto viene y vendrá.

Ezequiel Feito- Argentina

El amor es el soplo de un dios,
William Blake.



Me descubro entrando en tu cuarto como en tu corazón.
Las paredes tienen inscripciones de un antiguo templo desconocido.
Otra vez frente a la selva misteriosa de la escritura,
me alejo y se agita un canto en esas sombras de bosque primigenio,
voy tras el canto y ya no se si está dentro o fuera de mí,
ni sé ya donde se escucha.
Ese estar perdido de sí, se siente en todo el universo.
El hombre debe estar perdido para cumplir su propia ley dice el Tao.
¿ Cual es el camino para cumplir una ley sin ley ni mandato ?
El pantano del "Yo" se deja oír en la desesperación de las lamentaciones.
No quiero morir dice: "soy una parte necesaria".
Abandonado a la tierra que lo engendra el grito traspasa la materia que somos.
Un amor violento traspasa el universo.
Su grito enamorado abre todas las puertas y se va .
No reposa en el detalle.
Puede ver como nos agitamos y rugimos como olas,
los animales y las plantas se acoplan y mueren dentro de si mismos.
Todo se detiene en nosotros humanos, los más efímeros.
Quiebra los cuerpos de amor y dolor.
Amor,
que otro nombre puedo dar a este empuje que fascina la materia,
cambia las piezas de cristal del caleidoscopio y vemos lo que permite la imaginación y nos hace llorar y sonreír al mismo tiempo
Ser partes de ese juego infinito.
Hector Berenguer-Argentin
Invierno



Como las gotas en el vidrio,
como las gotas de la lluvia
en una tarde somnolienta,
exactamente iguales,
superficiales,
ávidas todas,
breves,
se hieren y se funden,
tan, tan breves
que no podrían dar cabida al miedo,
que el espanto no debiera hacer huella
en nosotros.
Después, ya muertos, rodaremos,
redondos y olvidados.



Ida Vitale-Uruguay








El vestido negro
De su libro “Voces de madrugada”




Al llegar a casa del colegio, todo lo que su tía le dijo fue «vete a tu cuarto y ponte el vestido que hay sobre tu cama». Era un vestido negro, abrochado hasta la garganta. Una vez vestida, la tía entró a su cuarto y le cepilló el pelo muy fuerte, casi con rabia. Le hizo dos coletas tan tirantes que le empezaron a palpitar las sienes produciéndole dolor de cabeza. Entonces se lo dijo; «tu madre ha muerto». Sabía que su madre estaba enferma, pero no le habían dicho que moriría. Ya nunca volvería a verla, ni a sentirla, ni a oler su perfume. Ya nunca podría ser la de antes. Sin embargo, cuando le pusieron aquel vestido supo exactamente quién era. La pena personificada, el sufrimiento y, desde aquella noche que su padre se acostó junto a ella, el consuelo de papá en todos los sentidos.







Jone Miren Asteinza-España












Con la cabeza en la barra




Las luz, en las gotas derramadas
de un licor salvaje,
pierde la cordura.
Quedan como notas
desechadas
muriendo en mi frente.

Y aunque me esconda
como un secreto en esa luz,
mi cuerpo sigue siendo
de caracol que aún no conoce
la lluvia.


Jose Javier Martinez Palacín - Madrid España











Perfume

Cuando dio su sombra y mojó la tierra
Todo se hizo lumbre, encanto moreno.
Capricho o anhelo, traza de hiedra.
Perfume de cedros, briznita de heno.
Asombro de mañana sin aurora
Pollerón al viento, luz en las trenzas.
Lloras, núbil de fulgente manto
Por el deseo preñado de ausencias
Pececillo azul de mar conturbada.
Tu faldón de fiestas arropa mis sueños
Desliz de una noche, lunita afiebrada
Nostalgia que apura mi canto bohemio.
Ambrosía tus labios que bebí y ansío.
Aquellos…tus ojos de engañosa calma
El susurro leve que remonta el río
Que cubrió de empeños sin cascar el alma
Devoras mis horas febriles y tensas
Turgencia de senos, vainillita helada.
Toda mi fortuna está en lo que piensas
Brincando en mi pecho, paloma cansada.


Luis Alberto Gontade-Montevideo.


De banderas y patrias.
Desde mi lugar en el mundo


No conozco más patria
que el vientre de mi madre,
ni más bandera
que una sábana fresca cubriéndome los sueños;
no creo en más frontera
que un río embravecido
o esa cordillera que rechaza
los diminutos seres que intentan conquistarla.

Mi idioma son palabras compartidas
por las lenguas y oídos que ansían entenderse,
mi cultura
dedos de tejedora milenaria 
y manos de alfarera que juega con el barro.

No os entiendo, dejad que no os entienda,
dejadme ya, no vais a convencerme,
no creo en los paises de mentira,
ni en la idea canija de vuestros patriotismos.

Dejad ya de contarme historias adornadas
que no hablan nunca 
de las madres que lloran,
dejad ya de gritarme vuestro orgullo,
toda esa estupidez de tribu en pie de guerra.

Cread con vuestras manos lo que sea,
un cesto, una red, un cuenco, una lámpara;
escribid un poema, dibujad algo,
un bisonte o una bicicleta,
componed con tres notas
un himno, inventaos un baile,
hablad con vuestros cuerpos,
volved a ser humanos.

Y dejadme ya en paz, con mi patria pequeña,
envuelta en mi bandera de amor y de palabras.



Maite Sanchez Sempere-España








Viaje al olvido

Se enamoró de una joven guajira, balsera, que gracias a sus encantos logró que la llevaran a Miami, de allí, consiguió por los mismos medios, que la llevarán al Puerto de Las Palmas, pues ella quería estar lo más lejos posible de las miserias que dejaba en su bendita tierra. El simple hecho de estar en el mismo lado del Atlántico, no le valía para olvidar, quería tirar a la mierda toda aquella absurda vaina en la que se había convertido su vida, y estaba tan derrumbada, que no deseaba, para nada, cantar el manicero en la cana en la que la había tocado vivir y, confiaba que, desde el otro lado del mundo, el olvido la borrara de su memoria. Su ilusión era perderse en centroeuropa, donde no habrían guantanameros, ni santiagueros, ni matanceros ni ninguno de sus otros compatriotas. Creció sabiendo que la revolución; era la mayor de las farsas, jamás inventada en Cuba y, que ni los Orishas, te libraban de ella, como si ellos también estuvieran oprimidos por el maldito yugo libertario, algunas veces pensó, que si ellos no estarían también, sacando tajada de tan mala vaina.
Lo único que le aliviaba el hambre a ella y sus seis hermanos pequeños, era su hermoso cuerpo, ella no necesitaba darse coba, para lucir bien linda, era una hembrota de tomo y lomo y manejaba su cuerpo a las mil maravillas, a pesar de sus quince años, su cuerpo era una excelente herramienta de trabajo que le daba para algo más que frijoles. Al principio, que lo hacía a la cañona, lo pasó peor que mal, vomitaba el alma, ya que el estómago estaba vacío, después de cada relación con babosos y asquerosos, gallegos en su mayoría, a cual más pobre diablo e inútil, pues eran incapaces de seducir a las hembras de sus países, y se veían en la necesidad de llegar hasta aquella isla, que otrora era sagrada y, ahora, ni los Orishas, querían saber de ella.
Una vez le dio un patatús, se quedó en cama dos días seguidos, su abuela se acercó a su cama y le habló:
– ¿Qué pinga es la que te singa, mandinga?
Ella le respondió:
– Me saqué la rifa del guanajo, abuela-
y la abuela sin dudarlo:
– Mijita, acere, no afloje que cae.
Después de esto, terminó de vomitar su alma y ya no tenía reparo, lo único que realmente importaba era el baro para la familia y se aliviaba las entrañas, pensando que la necesidad de aquellos pobres diablos, guanajos, que venían cargados de guano, medio saciaban las necesidades de su familia, por lo tanto, ella, no era una vulgar fletera, sino una intercambiadora de necesidades, ella colmaba las de ellos y, ellos, medio colmaban las de ella y su familia. Tuvo mucho baroco con las mongas de las jineteras, que querían joderle el bisnes, aquellas, sí que le daban pena de verdad, jóvenes en su mayoría, inteligentes y con carreras universitarias, ninguneadas en las calles, siendo simplemente objetos sexuales, pero lo más triste era que algunas de ellas se desvivían en ese arte, aunque no sabía, si realmente, le daban más pena los comemierdas de mediotiempo, que se creían que, de verdad, los amaban, cuando lo único que perseguían era su juaniquiqui. Ella se había adaptado a aquella vida perra, todo por la familia, hasta que un día, un gallego comemierda que venía con la urgencia de echar un palo, le pegó la gonorrea, sufría unos dolores horribles, la familia pensó que era un trabajo encargado por las jineteras, que envidiaban la fama que ella estaba alcanzando. La llevaron donde un babalao, compay de su padre, para que éste le hiciera una limpieza, el babalao, les dio unas hierbas y les dijo que se lavara bien el bollo durante nueve días y, que la moronga y los timbales, ni de lejos en el transcurso de un mes. Ella mejoró de su afección y cuando se levantó el último día del mes de restricción en el que ella había visto su bollo como su patria, en ruinas, amaneció con el moño virao y entendió que su familia no la quería sino como el mejor de los bisnes que les podía proporcionar bastante pasta, decidió emprender el vuelo y se aprovechó de los cuatro años de experiencia intercambiando necesidades para abandonar aquella maldita cárcel en la que se había convertido su amada isla.
Cuando entró en Gran Canaria no pensaba quedarse, aceptó de buen gusto los piropos y regalos de aquel chico que tan sólo era tres años mayor que ella y por lo que fue viendo, bastante adinerado. Él perdió el norte por ella, enamorado hasta el tuétano y ella se dejaba querer, esperando el momento de proseguir su viaje hacia el olvido. Se sentía bastante cómoda, ya no sabía lo que eran necesidades, pero ella se seguía acostando por dinero, porque aunque él la amara con locura, ella era incapaz de amar, pues entre vómito y vómito de su alma, también vomitó su corazón.

Manuel Diaz- España


Mientras me crecen alas

Esperar una Deidad ,
mientras la vida pasa como la brisa ,
mientras me cansan los parientes 
y tu idea de amistad apesta .
Fecundo ideas extrañas 
incubo sueños surreales
mientras me crecen alas para mudar de gentes y lugares .
Estallar en carcajadas ,
mientras recuerdo que somos presas de las emociones .
Ver tu rostro a través de una fotografía 
mientras repito en voz alta :
Eres tan común ...!!¡¡
Y yo que te creía un perfume exótico ...
Y yo que te nombre criatura celestial ,
aparición divina .
Y yo que te hice parte de lo cotidiano .
Contemplar el paisaje ,
mientras pasas a ser parte de los olvidos que habitan mi cabeza
mientras me crecen alas para mudar de ti .
Esperar como piedra ,
mientras me crecen alas para mudar de ti …!!
María Isabel Campos Quijano-Colombia
De “Vivir y soñar”


Primera noche
Este amor dulce que me duele
que duele cuando muerde
que muerde cuando ama
que ama cuando calla.
Esta esperanza dulce que me tiene
que tiene cuando cede
que cede cuando gana
que gana cuando deja.
Esta ilusión dulce que renace
que renace cuando muere
que muere cuando piensa
que piensa cuánto ama.
Este sueño dulce que florece
que florece cuando ama
que ama cuando espera
que espera mientras sueña…
¡Y así se pasa el alma!
Mariza Castro-Chile




Así
Fluye la poesía
como la brisa,
con el trazo
de la pluma
sobre la blanca línea,
así como la espuma
sobre la suave ola
en la cálida dorada arena. ..
Tras el espejismo 
en el lejano horizonte 
miro...
buscando lo escondido...
Una brisa suave tras,
su aterciopelado viento
se lleva las penas...
dejando alegrías. ..
Así miro en mis ojos
la transparencia
de la grácil vida
donde tú y yo
buscamos encontrar
nuestras miradas
algún día...
Nina Kushnareva- Caracas Venezuela


La vejez

El recién nacido siente
que es un pez en el aire
mientras los brazos de la madre
se doblan en espigas
y sus pechos se elevan como catedrales de arroz

Después comenzará el hombre
infierente a las escamas
siempre listo para ensuciar el agua
y bajo la tierra esconder el grano.

Luego el viejo desafiará la complicidad de las ventanas
casa de vidrio de su sombra
será equilibrio entre dos puntos
recordando la inocencia de los gusanos
la humanidad de los relojes.

Más tarde caminarán juntos
el laberinto de la camisa
sin mirar la ruina en las sandalias
exhalará la profecia de la luna.



Nina Reis-Minas Gerais-Brasil





Mis manos








¿Pueden mis manos ser tocadas por cualquiera;
ahora que han sido ungidas por tus manos?
¿Pueden acaso acariciar pieles diversas;
después de recorrerte palmo a palmo?
No lo creo, mi amor, es imposible…
solo queda cercenarlas y esconderlas
en el silencio inclemente de la espera;
hasta tenerte, o que yazcan yertas,
en el túmulo final, si tu te alejas.





Oswaldo Feliz Altamirano_Perú




















Un retorno





Y allí estaba yo.
Los personajes volvían
como sacados de un sueño.
Juguetes rotos
en imágenes caducas.

Escuchaba  y callaba,
y en mi silencio,
ante la realidad de lo vivido
quería olvidar…

repudio de un tiempo
en desesperada frivolidad
de un alma vencida.


Rafael Serrano Ruiz-España









Libro Nº 18
Del libro: “El cuaderno deshojado” 



El sendero a su casa era estrecho,
a veces el sol entraba sus dedos;
flores azules entre los helechos,
me apabullaban con miles de sueños.

Ella tenía diez luces de cielos,
los girasoles buscaban sus ojos;
yo, apenas once años sin miedos,
cruzaba bosques llenos de abrojos.

Sus padres supieron… no me aceptaron,
no tenía fortuna… no era querido;
pero mis pájaros siempre cantaron.

Seguí viéndola… solo, escondido,
donde el amor, el destino bordaron;
hoy supe qué, hasta hoy me ha querido.


Raúl Ignacio Lario - Argentina.






Madre Tierra

¡Tu nombre es Colombia!
¡No te mueras! ¡Estas enferma!
¡Gravemente enferma!
tierra grande de tierno corazón.
Abiertos tus brazos cual alas
arrullando a todos tus habitantes,
hijos tuyos o forasteros,
por igual a todos los quieres.
Llegué hasta a ti
como huérfana niña
con cariño me acogiste
sin importar que fuera
blanca o negra,
zarca o mestiza,
te hiciste cargo de mí,
para ti todo somos iguales.
Por ser grandiosa Madre tierra
te queremos mucho,
enferma como estás
jamás te abandonaremos,
antes moriríamos de tristeza.


Rina Tapia de Guzmán-Bolivia


Indice de autores de Espacio del Poeta Enero 2018


Nombre
1ºApellido
1ºApellido
titulo
Pais

0rd.
Pag
Ana María 
Manue
Rosa
La sala del hogar
Argentina
86
1
2
Ana 
Romano

Bordes
Argentina
86
2
4
Antonio 
Monzonís
Guillen
Bagualada
España
86
3
5
Araceli 
Garcia

Mientras dormias
México
86
4
7
Beatriz
Ojeda

¿Que celebramos?
Uruguay
86
5
8
Carlos Alberto  
Gimenez

Rescate
Argentina
86
6
11
Concha 
Gozalez

Resistir
España
86
7
13
Consuelo 
De la Torre

La mujer poliedro
España
86
8
14
Cristina
Diaz
Aragon
El muerto que quiso volver a morir
España
86
13
15
Damian Marilú
Mendoza
Zambrano
Mi soledad
Ecuador
86
9
16
Edel
Morales

Uno de la ciudad
Cuba
86
10
17
Egle- 
Frattoni
Romano
Otoño
Argentina
86
11
18
Eleonora
Gonzalez
Capria
El zorro
Argentina
86
14
20
Ezequiel
Feito

Preguntas
Argentina
86
12
21
Hector 
Berenguer

El amor es un soplo de dios
Argentina
86
15
22
Ida
Vitale

Invierno
Argentina
86
16
23
Jone 
Miren
Asteiza
El vestido negro
España
86
17
24
Jose Javier
Martinez
Palacios
Con la cabeza en la barra
España
86
18
25
Luis
Gontade

Perfume
Montevideo
86
19
26
Maite
Sanchez
Sempere
De banderas y patrias
España
86
20
27
Manuel 
Diaz
Garcia
viaje al olvido
España
86
21
29
Maria Isabel
Campos
Quijano
Mientras me crecen alas
Colombia
86
22
31
Mariza 
Castro
Frias
De vivir y soñar
Chile
86
23
32
Nina
Kushnareva

Asi
Venezuela
86
24
33
Nina
Reis

La vejez
Brasil
86
25
34
Oswaldo
Veliz
Altamirano
Mis manos
Perú
86
26
35
Rafael
Serrano
Ruiz
Un retorno
España
86
27
36
Raúl Ignacio*
Lario

Libro nº 18
Argentina
86
28
37
Rina 
Tapia
De Guzman
Madre Tierra
Bolivia
86
29
38