jueves, 1 de junio de 2023

Revista Nº 118 -Espacio del Poeta


Revista Nº 118 -Espacio del Poeta

2º Epoca Año 11

REVISTA LITERARIA DE HABLA HISPANA

Junio  2023

Auguste Renoir













EGODIOSA


El aire se hace astillas,

sus partículas pinchan las palabras

y se desangran por sus púas, las calles.


Una diosa anda suelta,

vestida de inocente amapola

sus tacones hollan las nubes.


Se baña en el lago de las alabanzas

y acrecenta con saliva rancia

su reinado de egodiosa.


Consiente beneplácita,

que los mosquitos laman su ego.


Cuando la noche estalla,

copula con la sangre rastrera de las orugas

y pare escombros al amanecer.


Asuncion Caballero- España









Sin retorno





Sin retorno

Suelta mis manos 

se han vuelto gélidas 

en la espera.

Ya los gorriones

no vienen a picar 

en ellas,

vuelan a un nido

más cálido.

¿Quien desenredara mi pelo?

¿Quien tomara mis mejillas

y sonrojarla con besos?

Se han cerrado las ventanas

y ni un resquicio de tu sombra

se cuela por la hendidura.

Somos fantasmas de una ida

sin retorno,

somos el recuerdo de la

luna que aún en mengua

su farola triste alumbra.




Carmen Guzmán Cedeño-Venezuela














CALIPSO



Si en su infancia hubo odio

lo alcanzó a destilar 

en las arenas dolorosas del olvido

de lo vivido que fue improvisando

con la necesidad de atravesar

las estafas de amor que no hizo

mientras jugara todavía

un poco más

con la menor de las hermanas.

Tal vez pregunta por eso

“¿qué estás haciendo?”…

al atardecer, cuando el silencio

de la soledad nos envuelve

en el extravío

e intuyo que no alcanza a recordar a la madre

hablando con idéntica elasticidad

para el candor de los sonidos:

con parecida dulzura

con que cuidar la nostalgia

que anida en el aroma de la vainilla

las bolsitas de lavanda

y algunas recomendaciones

sobre cómo elegir las frutas

y qué hacer si la miel cristalizara…




Claudia Caisso- España













Y si te digo




Y si te digo

Y si te digo que las ramas

están a punto

de tocar el suelo.

Y si te digo que han pintado

de rojo el amarillo.

Y si te digo que aquel niño

camina solo y hay otro

que cansado va en brazos

de la ternura.

Y si te digo que el paraguas

se abre cuando llueve.

Y si te digo que

me gusta la lluvia

y perder el paraguas.

Y si te digo que quiero

parar el tiempo

y ahora es dulce tu piel.

Tantas cosas que te digo,

si hasta te diría 

que escribo versos



Consuelo Jiménez-España













corazón y alma y obra y vida 

no tan lejos de mí hay un campo de girasoles 

los veo desde un poste
donde he construido mi nido
veo que observan el sol
sin permitirse distracción alguna
yacen fascinados
veo que detrás de ellos se avecina una tormenta 

y los tomará desprevenidos 

aunque comience a tronar
no rotarán para observar el ruido 

dejarán que el ruido y la lluvia hagan lo suyo 

permanecerán frente a quien los ilumina
y si por error quedara tras las nubes
se mirarán entre sí para ofrecerse
lo que aún guardan de luz
es su destino
como es el mío hacer mi nido
porque me refugia de la lluvia
y cantar
porque tengo una canción para entonar 

ellos y yo
fragmentos de la danza que celebra el universo 

cuando haya escampado
y desde mi poste
y desde mi nido los vea
seguirán ahí
al compás del silencio
venerando al astro en oración 

Cristina Mabel González -Neuquén-Argentina







Circularidad temporal 




Es la vida que se forja,
circunda la gestación,
se libera en circunstancias ignotas, con preguntas sin respuestas.
La rueda gira con naturalidad, con incesante desparpajo,
devela el dorado de Febo 

que se impone cual esfera, plenitud y sustancia.
Es la luna presencia y candor, luminaria ferviente
que esplende como elixir sentires deseosos.
Testigo de vida, núcleo, centro secular del Universo. 




Cristina Núñez -Rio Gallegos-Argentina


   









Nadie escucha tu lamento

Nadie escucha tu lamento, amigo mio

A nadie le importan tus raíces

arraigas a esa ingrata tierra

que también es la tuya.

Te mutilan sin miramientos,

esos corazones de piedra

que buscan escudo en el falso progreso.

No permitas que te dobleguen,

no estas solo en tu lucha;

tu batalla es la mía…la nuestra


Dolors Sans-Libra- España








GARÚA


La húmeda mirada de esa garúa

tiene en el brillo de sus cristales

el viejo sonido de tus ojos

cuando miran escondidos

detrás del temblor de las estrellas.

Y en el juego de su mirar

no sé si miran

o lloran

detrás de su triste temblar.

La mirada

de lluvia de esa garúa

tiene el sabor de mar

de tus ojos de ausencia

cuando me dejan de mirar

A lo lejos

se escucha una garúa de sal

en tus ojos de mar y llanto

ahora cuando ya no los puedo mirar.

A lo lejos

una garúa

y tus ojos de sal y de mar.





Elí.R Caicedo Pinto-Venezuela












Con la cabeza en la barra






La luz en las gotas derramadas

de un licor salvaje,

pierde la cordura.

Queda como notas 

desechadas

muriendo en mi frente


Y aunque me esconda

como un secreto en esa luz,

mi cuerpo sigue siendo

de caracol que aún no conoce

La lluvia






José Javier Martinez Palacín- España







Ojos de Aurora




Aurora de rayos rojos
la que sí en tus ojos arde,

donde despierta la tarde, 

luego, se entierra en tus ojos, 


al descansar con mil halagos 

gozas, su esplendor del día, 

lleno de amor y alegría, 

sus bellos destellos vagos, 


si da la noche, su pelo, 

desde polo a polo oscuro, 

es su poder del más puro 

bajo el manto azul del cielo,

 

se ven agitados tules 

ante tus ojos presentes, 

finos hilos transparentes, 

frente a tus ojos azules, 


linda luz de rayos rojos
la que sí en tus ojos arde, 

donde despierta la tarde, 

luego, se entierra en tus ojos. 




José Manuel Quintero Rojas- Nicaragua






Sin perder la cabeza


Sin perder la cabeza. 

Hay momentos 

en que solo quieres 

cerrar la puerta

guardar la voz 

apagar la luz 

abrigar la esperanza 

sin preguntar 

y despertarla 

en segundos. 

Hay momentos

en que solo quieres 

cerrar la puerta

pausar la mirada del vecino  

y que no te mire más 

guardar las manos 

dentro del silencio 

sin perfumes 

ni hacer chasquidos

con los dedos  

a pesar de querer  

tocar el abecedario.  

No es época de nardos 

ni albahaca y sin embargo   

florece frente a la puerta 

dentro de su boca. 



             Lidia de Sáenz- Guatemala








LA PAZ

He encontrado la Paz

en un capullo de rosa,

estaba todavía humedecida

con el rocío de la noche.

Cuando de repente, 

le acerque mi mano y

abrió sus pétalos rojizos,

y su perfume, comenzó

a embriagarme, creando

en mi, una paz infinita.

Mi mente comenzó, a divagar

entre nubes de algodones,

mientras una suave brisa,

acariciaba mi rostro impávido.

Podía sentir en ese instante,

el sonido del aleteo de las aves, 

en sus vuelos sincronizados.

De pronto una Luz comenzó 

a destellar frente de mi ,

cuando de repente, me vi

caminando lentamente 

hacia ella ,estaba descalza,

vestida con una túnica

tan clara como la misma Luz.

Pensé que era un sueño, 

pero no lo era...

porque me encontraba despierta.

Cerré los ojos un instante 

y disfrute , disfrute como nunca 

 de esa calma, de ese silencio

que mitigado fue cubriendo

mi mente y mi cuerpo.

Me sentía tan pura como el 

agua del manantial.

Había encontrado la Paz,

estaba en el Paraíso.

De pronto...se abrió 

un hoyo bajo mis pies y

caí bruscamente al vacío.

Abrí los ojos y escuché 

la sirena de una ambulancia,

me encontraba en una camilla 

rodeada por dos paramédicos

Ahí, sentí como mi corazón 

comenzaba otra vez a latir!!!


Liliana Farah / Rosario/ Sta Fe/ Argentina



Los Adolescentes






Ningún día es bueno.

Todos son agujas y tú eres un escuálido muchacho

que sólo tiene derecho a mirar lo que no le pertenece.

Nada sabes. El saco que te abriga es de tu viejo

y lo llevas encima con los ajustes que el destino ha ordenado.

Tu madre es el destino

y bailan en el cielo tres o cuatro aves que miras alejarse

y con ellas quisieras irte y no puedes

y caminas

y tu nombre lo escribes una y otra vez

en una hoja en blanco

y lo estudias y observas su composición

deseando que tu rostro por fin se haga realidad

en ese maldito garabato.

Tener un garabato es más importante que cualquier cosa.

Tu nombre pertenece al exclusivo ornamento de tu mano.

Nadie firmará igual.

Podrás escribirlo en una pared

y quedar eternizado para siempre.

Ningún día es bueno.

Todos son agujas que vienen implacablemente

y tú no tienes nada que hacer 



Luis La Hoz-Perú











PENAS 


Penas que
se filtran
entre las grietas 

del alma;
como un torrente que se salió 

de su caudal,
apresurando el llanto
que se asoma a
la ventana de los ojos 

derramándose perlas de cristal, 

que se deslizan incansables
por las paredes rosas de las mejillas. 

Sabor salado agua de mar,
que involuntariamente 

mojan los labios marchitos
y resecos, sedientos de amor... 

Milagro Murgas- El Salvador




¿DONDE HAY UN VERSO, UNA POESÍA? 



¿Sabes;  Dónde hay un   verso?

Un verso está en todas  partes 

está  en  los bellos  atardeceres 

 y en la bóveda del  cielo  infinito 

¿Sabes; Dónde hay una   poesía?          

en la dulce sonrisa de un niño          

cuando contempló el universo, 

La poesía, está en una melodía 

En el rojizo muro del crepúsculo

esta en el murmullo de la lluvia

en el hundo eco del océano...

en parejas tomadas de las manos 

bajo el brillo de astros y estrellas

en el  tibio roce  de  unos labios 






Mirna del Carmen Orellana Romero.-Honduras 








He tenido…


He tenido 

las luciérnagas

de sus silabas.

Los cascabeles azules

de sus vocablos.

La maravilla imperativa

de sus pensamientos.

La lucidez

de sus miedos, 

de sus angustias.

En el afán 

de sus sueños

incumplidos.

Pienso en la tregua.

En los barcos 

de los días,

navegando 

en el mar calmo

del jubilo.

Después  la tormenta

en el desenfreno 

del oleaje de nuestros cuerpos.

He tenido su voz tibia,

su risa colorida,

en el asombro inevitable

de sabernos

en la red del destino.


Ricardo Quintana-Argentina 







Nada traigo a este sitio

Nada traigo a este sitio,

ni ruiseñor de Keats ni tigre Willam Blake ni

río de Juanele o gato de Girri

no he domesticado mis estrofas

no le puedo al silencio ni a la ausencia

águila ni serpiente de Zoroastro traigo,

disculpen, no me trajo ni la maga de Julio

ni el burrito de plata de Juan Ramón Jiménez

ni cuerva de Vallejo ni aquel cuervo de Poe;

ni la rana de Basho ni las cosas

que Giannuzzi versara contra su muerte

no he fracasado más que cualquier otro

no he bebido mejores licores

no me alcanzó la luz del elegido

ni me chuparon los pozos de sombra

¿con qué derecho vengo a oficiar de poeta?

no hice más feliz a la que hice feliz

que lo que otro bien pudiera hacerla

no soborné, no maté a ser humano

no fui padre ni esposo

no moriré en París

no me piden permiso para ser

la lluvia, el viento, el mar;

el sol para brillar

la flor para aromar en el desierto

no descubrí el aleph ni falso aleph

no estuve en la frontera al borde de la guerra

no me ha excomulgado la Iglesia en que no creo

no he ganado una estrella

en el cielo inestable del marxismo

no amasé una fortuna ni dejo deudas

sólo que aquí y ahora me atraviesa

este atardecer gris de medio invierno

y estoy solo en mi cuerpo

(no más solo que antes o que otros)

y está todo tan frío tan inmóvil

que estirando la mano con que escribo

quise alzar esa piedra que es mi alma

y no puedo y me duele

no consigo arrancarme a dar el grito

a ser un vuelo azul un viento negro

un pozo ciego un puñal una rosa

un pedazo de pan en la vereda

nada traigo, disculpen,

y no sé cómo vine a dar aquí


Rubén Vedovaldi- Argentina






Noche de lluvia mansa



Noche de lluvia mansa

la ciudad se espeja en el asfalto

en la esquina de la ausencia

el viento arrachado

descifra los ecos de tu sombra

de los ojos cerrados

pende una lágrima

apenas un destello

se suelta

              rueda

                         cae

                                te suelta

Un temblor de gotas en los charcos

moja tu recuerdo


Silvia Rodríguez-La Plata-Buenos Aires-Argentina






TALVEZ.



Talvez a alguien le cuentes

que tuviste alguien como yo.

Talvez a alguien   yo diga

que tuve alguien como tú

Tan bullicio

tan festín

tan asombro

tan venido a mi alma

tan suceso,

que cuando te evoco

mis brazos,

sin freno, fugan a ti.

Ayer caminamos juntos

con la sonrisa en la mano

cumpliendo sueños de párvulos

perdidos en el edén

ignorando a fuerza el ocaso

y su rostro de marfil.


Socorro Freire -Ecuador













Campesino


Campesino raíz de mi tierra, 

amaneces entre caminos de niebla fría

por la mágica montaña
cargando la ensarta de leña seca. 

Vas campesino cual hormiga 

por senderos como serpientes 

que dejan la oveja y la cabra. 

La penuria surca tu cara, 

marca cayos en tu huella, 

arrebata retoños a la vida. 

Sigues, siempre adelante
con tus manos de semilla
y tus ojos de tierra negra 

cultivando sueños de nuevas lunas. 




Vera Patricia Bolaños-Guatemala


Indice Espacio del Poeta Junio 2023




Asuncion Caballero

EGODIOSA

España 

118

Carmen Guzmán Cedeño.

Sin retorno

Venezuela

118

Claudia Caisso

Calipso

España

118

Consuelo JImenez

Y si te digo

España

118

Cristina Mabel Gonzalez

corazón y alma y obra y vida 

Argentina

118

Cristina Nuñez

Circularidad temporal

Argentina 

118

Dolors sans Libra

Nadie escucha tu lamento

España

118

Elí.R Caicedo Pinto

Garúa

Venezuela

118

José Javier Martinez Palacín

Con la cabeza en la barra

España

118

José Manuel Quintero Rojas

Ojos de Aurora

Nicaragua

118

Lidia de Sáenz

Sin perder la cabeza

Guatemala

118

Liliana Farah

La paz

Argentina

118

Luis La hoz

Los adolescentes

Perú

118

Milagro Murgas

Penas

El Salvador

118

Mirna del Carmen Orellana Romero 

¿Donde hay un verso una poesia?

Honduras  

118

Ricardo Quintana 

He tenido

Argentina 

118

Rubén Vedovaldi-

Nada traigo a este sitio

Argentina

118

Silvia Rodriguez

Noche de lluvia mansa

Argentina

118

Socorro Freire

Tal vez

Ecuador

118

Vera Patricia Bolaños

Campesino

Guatemala

118



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