Revista Nº 158 -Espacio del Poeta
2º epoca
REVISTA LITERARIA DE HABLA HISPANA
Octubre 2026
Bajo la luna
Del libro :Lengua animal
Dicen que la loba aúlla
para llamar a los suyos.
Mentira.
La loba aúlla para vaciarse,
para sacar de la garganta
lo que la haría enloquecer.
Esa noche,
la luna no estaba llena,
pero yo sí.
Llena de todo lo que nunca dije,
de todas las veces que me callé,
de todas las manos que me tocaron
sin que yo quisiera.
Me tumbé sobre la hierba.
Noté el frío en la barriga,
las patas tensas,
la mandíbula dura.
Y cuando el aire subió
hasta la boca,
lo solté.
Un sonido que no era humano,
un aviso para el bosque,
para mí misma,
para lo que quedaba de ti en mi pecho.
Alba Muñoz-España
La Saeta
Llega el otoño con el velón
encendido, trae el envés
de la hoja en llama viva,
dice adiós el suspiro de la
tarde en el viejo nogal
donde la luna se sienta.
Sus ojos roban de la hoja el verde,
la brisa suelta los rizos de su frente,
apretado moño en la blanca nuca,
redecilla de lirios y rojos claveles.
La persigue el aroma de las nueces,
las manos descansan en la cadera,
el desplante de un lunar en la mejilla,
donde cae el beso del que la quiere.
Apretados los pasos que se ciernen,
atrás deja la huella suspiros y pena,
que trae el zagal el alma en verso
y, al encuentro, el poema es saeta.
Claudia Ballester Grifo -España
Cursilerías de un poema
Escondo la brasa bajo la seda,
porque tu sombra es incendio
y temo, amante de paso y de almohada,
a que el pecho se vuelva campo de tu siembra.
¿Cómo entregarte el pulso
de mi huracán silente?
Temo a tus manos noctámbulas
sobre mi piel incierta,
Temo a tus dedos de escribano,
al poema
a la calma y a la prisa,
a la puerta abierta al caos
y a las estrellas.
Te quiero, te huyo,
juego de tacto y de astucia,
buscando en tu aroma el refugio,
mi propio veneno,
porque amar es entregarse
a la sed más sucinta y reacia,
a ser, entre tus brazos,
al mismo tiempo, el mar y el cieno.
Me aterra ser el verbo a conjugar,
y este miedo que tengo,
es la señal…
de que ya muero.
Dimarys Aguilas-Cuba
Identidad
Soy esa flama que arde en el sur.
En mi interior, una isla de
avellanos, arrayanes, chilcos,
gaviotines y chucaos.
Vivo entre el aroma de la madera
las aguas calientes
el arrullo de la nalca
el sabor de las sopaipillas
y el dulce almíbar.
Camino senderos
alimento los pájaros
los dejo volver al vuelo.
Ellos son el pulso que arde
oyendo las olas del mar
rompiendo en las rocas
de esta isla en silencio.
Eugenia Keysner- Chile
Mis defectos
.
¿Qué defectos yo me veo?
Soy feo
¿Cómo luzco ante fulano?
Enano
¿cuál, mi apodo en el salón?
Ojón
.
Sé que no tiene compón
este cuerpo envejecido,
y, aunque use falda o vestido,
soy feo, enano y ojón.
Fabio Jair Avellaneda-venezuela
USURPANDO EL TIEMPO
El silencio amordaza,
mientras la noche ondula
poblando los rincones
y un verso arrugado
canta entre las sienes.
Habla alto tu olvido
desgarra las pestañas
el mundo gravita,
en mi collar de plomo
que atrofia mis alas.
Te llamo entre las sombras;
imaginando fantasmas.
¿No hay recuerdos que te arropen?
me enseñante a ser aurora
el rosado del alba,
la sed de las estrofas
el aceite de mi lámpara.
Marzo displicente,
atiborrado de metáforas,
el subconsciente invisible
siega un eco en la nada,
usurpando el tiempo
y al otro lado del parpado…
llueve, llueve.
Guillermina Covarrubias.-Venezuela
Frágil e inocente
Cuando veas a alguien frágil e inocente,
no lo destruyas.
No apagues la luz con tu fría mirada,
que emana de su tibio corazón.
Porque su corazón ha sido envenenado
muchas veces y aun así eligió seguir latiendo.
Hay almas que solo necesitan tan solo
una palabra amable y una mano que
acaricie levemente las suyas, mientras a ambos,
los separa un leve temblor del aire.
Porque tú ignoras las veces que tuvo que reconstruirse,
ni cuántas lágrimas escondió detrás de su sonrisa.
Así que, si encuentras a alguien frágil,
sé refugio, no tormenta.
Cuando veas a alguien frágil e inocente,
no lo destruyas.
Tal vez su forma inocente de ver al mundo
sea justamente el bien más hermoso que tiene.
Cuando veas a alguien frágil e inocente,
no lo destruyas.
No rompas la ternura de sus ojos,
ni construyas alrededor de su corazón paredes
con fríos ladrillos de duda y miedo.
Si algún día llega a quererte,
que tus labios cuiden la forma en que pronuncias su nombre,
No le prometas eternidad
si solo piensas quedarte un instante.
No le enseñes a desconfiar del amor
cuando lo único que buscaba era estar a tu lado.
Porque detrás de esa fragilidad
puede existir un corazón dispuesto a darte todo,
a quedarse junto a ti aun en tus días más grises,
y abrazarte cuando el mundo se vuelva demasiado frío.
No le falles con malicia porque en el día de
tu noche oscura del alma su recuerdo caerá sobre tu cabeza
como cenizas encendidas.
Y si alguna vez tienes en tus manos
a su alma que te mira con inocencia,
cobíjala aunque te cueste soltar, por amor, una lágrima.
Recuerda que hay personas
que aman con tanta pureza
que, cuando las pierdes,
no vuelven a ser las mismas.
Si te entrega sus miedos,
no los conviertas en tus armas.
Si te muestra sus heridas,
se azúcar y no sal para que no les sangren todavía.
Porque cuando alguien así te ama,
te entrega mucho más que un corazón:
te entrega sus noches de insomnio, sus dudas,
sus sueños y hasta la parte de sí mismo
que juró esconder y no mostrarle a nadie.
Y si algún día sus ojos te buscan,
no apartes la mirada.
Sé como la hembra del pato,
que, al ver a su pareja herida por un cazador,
se abalanza sobre él y cubre sus heridas
con las alas para que no lo mate.
No le prometas amor
si vas a causarle a sabiendas el dolor de una mentira.
Así que cuando veas a alguien frágil e inocente,
no lo destruyas.
Y si lo haces espera… no te vayas todavía.
Porque como el Jazmín cuando lo cortes,
te entregará su perfume como último acto de amor
José Rodolfo Espasa-Argentina
No soy misterio...
soy la pausa que provoca,
la mirada que se queda
el deseo que susurras...
... el pecado que no nombrarías.
Soy piel con poesía,
fuego vestido de calma,
encajes que caen
versos que acarician.
Un laberinto de sensaciones,
un paso al abismo...
... una escalera al Edén.
Un beso lascivo.
Soy navío a la deriva,
el puerto de tu alma...
... tu oscura profecía.
Caos y rebeldía.
Soy a quien llevas
prendida en la piel...
ese sentir,
que juraste no tendrías.
Soy el embrujo
que empieza en mis ojos
y se pierde
en la textura de tu quimería.
Laura Defilippi- Argentina
Solo basta un rayo de sol
Solo basta un rayo de sol
por la ventana,
la certeza de que mis ojos
pueden observarlo,
pues no todo el mundo
corre la misma suerte.
Qué pena que el amor
no pueda verse,
porque entonces te deslumbrarían,
la pureza de los colores que esconde
mi corazón al cruzar nuestras manos,
el temblor del fuego con solo tu roce,
el matiz de ternura que guarda
mi pecho
cuando el sueño nos enreda,
cada noche…
Laura Gutiérrez Cortés-España
Te pinté con palabras
Te imaginé así, bajo la aurora,
desnuda de silencios y temores,
como una fantasía que enamora
cuando la tinta aprende de colores.
Te vi posar, y el alma, soñadora,
dibujó sobre el lienzo sus fulgores;
cada palabra se volvió una flor,
cada mirada, un verso que atesora.
No sé si fue la noche o mi locura,
pero tu imagen despertó en mi pecho
la antigua sed de hacerte poesía.
Y te pinté con toda mi ternura,
dejando entre mis versos, satisfecho,
un pedazo de mí en tu fantasía.
Lopez Eduardo- Te pinté con palabras-Nicaragua
¿PARA QUÉ SIRVE LA POESÍA
Sirve la poesía para nombrar
lo que no cabe dentro de la fría
razón, y descifrar la melodía
que el tiempo suele a veces anular.
Sirve para en el pecho despertar
la sombra de una antigua lejanía,
hacer de la tristeza un nuevo día
y el llanto en luz mansa transformar.
No busca el verso la utilidad
del mundo terrenal y su porfía;
es pulso, es fuego, es clara libertad.
Nos da refugio y sabia compañía,
revela el fondo de la verdad
y salva al hombre de la apatía.
Luis Andrade--Bolivia
Y EL AMOR PASÓ DE LARGO...
Y sola me quedé en esta esquina
sin nada que pedir ni que ofrecer;
perdí todas las apuestas con la vida,
muchos fracasos hube de beber
Treinta años que se fueron al vuelo,
como un suspiro; como un rayo
se desvanecieron juventud y sueños;
se marchitaron las flores de mayo
En este cuarto sólo yo y mi espejo,
un extraño clavado en la pared
mirándome en él casi no me encuentro;
solo me muestra las grietas de la piel
Entre tanto silencios y penumbras
puedo oír latir el tic-tac del corazón
que junto al reloj ha marcado la una.
Treinta años que el tiempo se llevó
Apolillados en el baúl de los recuerdos
con unas viejas fotos y una flor,
ahí quedan los besos disecados
con promesas; reencuentros y el adiós
Para qué quise volver a mirarlo,
si solo hay esqueletos y fantasmas
que nunca me hablarán de nada.
Lo mejor sería de una vez cerrarlo
Sigo igual de sola en esta esquina.
Si no me muero aún de desamor
cualquier día me matará la rutina
o estas horas mustias de calor
Mañana; será otro día igual que hoy;
iré triste por cualquier calle caminando
quizá oiga gemir al corazón: ¿Y el amor?
y… el amor...el amor pasó de largo...
María José Acuña-Argentina
CANTO VIII. PAPIROS DE NUESTRAS MEMORIAS. ( CANTOS DE MI FLORA)
Explorador de los enigmas
de las pieles, de los besos...
Tu boca habilita esta noche
diarios de papiros flotantes,
se soltaron de los viejos estantes,
de las manos del escriba dormido,
de la intemperie y los olvidos.
Cuidado, esas son memorias
de dos almas encendidas
nadando entre las pozas de los mares oscuros
Memorias nuestras !
Acuérdate de mi cuando las leas
piénsame guardiana del Bósforo,
vestal de fuego del amor adolescente,
amalgama silente de tu cuerpo,
y cuando repartas el néctar
recuérdate de mi herida.
Sé que te toca pulsar el laúd
sobre mis huesos, besar
la pálida luz que anima la faz mía,
cuando gires los lienzos de la memoria viva
recuerda los encriptados jadeos
sobre la espuma,
música para Astarté
que en sueño eterno
evaporó su ira.
Memoria para no olvidar el regocijo
inmenso de tu pradera
la primavera noble de tus ojos
el conjuro, el relumbre de las pieles
la simetría breve del amor en el agua
pavesas de sueños en la distancia
calendarios sagrados del abrazo
En sus manos el Tiempo anilla
el papiro del arte de dos músicos
vencidos de amor y lágrimas
incendiados
en el bajel oceánico del universo.
El cardumen convoca a sus peces
como la ausencia sus besos mudos.
MARISA ARAGÓN WILLNER-Argentina
Por qué desesperaste aquella tarde
Por qué desesperaste aquella tarde
dejando de mirar al infinito.
O tal vez escondido en aquel filo
se vierta todavía
la sombra de un nosotros.
Por qué callamos, dime...
Será que crece un hueco entre las manos
que por no darse entera en otra mano
el sueño que labró se desvanece.
Si mientras lloras tú
Si el pálpito que abrazo es el sentido y es tu voz,
tu voz clamando al eco de un olvido
que muere cuando ve
que no tiene sentido.
Y mientras él se va
y antes de que el mañana desvanezca los motivos.
Pídele un rastro eterno al mar.
Dame la carne que te cubre
porque al amarte fui testigo
de que el amor es en tu nombre
de que mi nombre es tu destino
Mireya Guzmán Burgos-España
Hay miradas que confiesan lo que los labios callan
Hay miradas que confiesan lo que los labios callan
Hay deseos que no necesitan palabras…
porque basta una mirada para descubrirlos.
Y si alguna vez notas que me quedo mirándote un poco más de la cuenta,
no pienses que es casualidad.
Es que hay algo en ti
que me resulta difícil ignorar.
Tu sonrisa me provoca,
tus ojos me desarman
y esa manera tuya de caminar
hace que mi imaginación empiece a escribir
cosas que quizá no debería confesarte.
Te deseo, mujer…
No solamente por tu rostro,
aunque podría pasar horas admirándolo.
Te deseo por tu piel,
por tus labios,
por la delicadeza de tu cuello,
por tu cintura,
por tus curvas
y por esa feminidad que llevas contigo
como si no supieras el efecto que causas.
Y sí…
también pienso en tus pechos,
en la belleza de tu cuerpo
y en lo maravilloso que sería tenerte cerca,
tan cerca que pudiera sentir tu respiración
mientras mis ojos recorren lentamente
cada detalle de ti.
Pero hay algo que deseo todavía más:
Descubrir qué sucede contigo
cuando te sientes verdaderamente deseada.
Quiero acercarme,
mirarte a los ojos,
rozar tus labios con los míos
y dejar que ese primer beso diga
todo aquello que durante tanto tiempo
hemos callado.
Quiero que por un instante
dejes de pensar si eres suficientemente hermosa.
Quiero que lo descubras en mi mirada.
Porque si estuvieras frente a mí esta noche,
probablemente no encontraría palabras suficientes
para describir lo que provocas.
Solo sabría acercarme lentamente,
tomar tu mano,
mirarte una vez más
y decirte al oído:
“No sabes cuánto tiempo llevo imaginando
lo hermoso que sería tenerte así de cerca.”
Y quizá entonces comprenderías
que algunas mujeres no se miran solamente con los ojos…
se desean con el alma
y se recuerdan con el cuerpo entero.
Pablo Fernández —Ecuador
Y entonces no dudes de mis ojos cuando te miren
"Y entonces no dudes de mis ojos cuando te miren,
que a pesar de exagerados intentos,
no dejarán de llorar de alegría.
Llorar sin desgarrarse,
sin sentirse vacía.
Llorar de emoción por amor,
por bienvenida.
Y reconozco que a veces dudo de esa buena suerte
y juro que busco en los cielos señales de milagro...
De llegar sin simulacros y sin disfraces,
instalándote en mi vida suavemente.
Regalarte encuentros,
encenderte fuegos y saber,
que a la hora de hacer y deshacer amores,
me convertiría en un manantial que derrocha amor
sin control y sin miseria.
Y entonces,
no lo dudes..."
Sandra Yarza- Argentina
"Porque hay momentos."
Porque hay momentos que la nostalgia se vuelve deseos,
De esos que te hacen suspirar, de esos que inquietan el alma,
Y empiezas a sudar y el pecho se te llena de recuerdos,
Como si tu nombre fuera el único aire que puedo respirar y el cuerpo recuerda tu risa,
Aunque la almohada ya no guarde tu calor.
Y el fuego arde sin importar la distancia,
Porque te siento tan mío aquí en la piel y en el alma,
Y aunque el mundo diga que ya no estás,
Mi corazón se niega a soltarte y te busca en cada lugar.
Con nostalgia recuerdo tu risa en mis mañanas,
Con pasión te nombro en silencio cuando nadie me ve,
Y con esperanza guardo este fuego,
Porque algún día el destino nos vuelva a encontrar de frente.
Sigo encendiendo el fuego con cada recuerdo que se cuela en la madrugada,
Con cada suspiro que lleva tu nombre,
Con la certeza terca de que el alma reconoce al alma,
Aunque el tiempo y la distancia intenten apagarlo.
La memoria no apaga, mucho menos la piel,
Porque guarda tu roce, como un secreto a fuego lento,
Y aunque pase el tiempo y el mundo cambie,
Mi cuerpo te reconoce a oscuras, como si fueras mi luz.
Y ese mar tuyo: el mar inmenso y azul del cielo,
Donde me llevas con cada caricia en mi ser,
Me pierdo en tus olas, respiro en tu profundidad,
Y aunque a veces me hundo,
Prefiero ahogarme en ti,
Que vivir en la orilla sin tu nombre.
Uvalda Ayala-Paraguay
SI ALGUNA VEZ:
Si alguna vez,
el tiempo impío de tu lado me arrebatase,
abre los viejos poemarios,
échales el polvo de encima,
y allí estaré;
como mimetizado y silencioso,
cuidando de tu vertiginosidad. -
Si alguna vez,
el misterio inconmensurable me reclame,
heme en la brisa suave,
que en ella te abrazaré sin límites. –
No estaré ausente;
enraicé en mis sueños,
en el delirio de las letras,
en la intensidad de un beso,
en la nostalgia del horizonte,
para en ellos te cobijes,
cuando sientas ansias de abrazos,
cuando anheles gestos delicados,
de esos que solo saben las princesas niñas.
Cuando el tiempo impío de tu lado me arrebatase,
recita mis liras,
que, a la par de tu voz irás mi voz,
en esa infinita sinfonía,
de almas ardientes y fundidas,
que ni el tiempo ni el viento,
han de borrar.
VictorKartsch Brenh-Paraguay
“Así me imaginan…”
Se han imaginado que paso el día así:
traje elegante,
escritorio brillante,
pluma en la mano,
gesto sereno…
como si mis sueños se midieran en tinta fina,
como si el mundo entero cupiera en una hoja.
Pero no…
mi realidad huele a tierra,
a sol ardiente,
a sudor que recorre mis brazos y me recuerda que estoy vivo.
Mi traje es polvo dorado de surcos,
mi escritorio, el cielo que me abraza al mediodía,
mis manos, curtidas por la vida,
guardan la fuerza de un alma que no se rinde jamás.
Soy joven y agricultor,
pero mis sueños son montañas que no caben en mi pecho;
mi sueldo es humilde,
los precios del mundo, altos,
y aun así doy gracias:
porque tengo pan en la mesa,
porque mis manos producen vida,
y porque, incluso exhausto,
una pasión me llama con voz de fuego: escribir.
hay papeles finos, ni tinta de lujo;
solo el silencio que escucha,
el descanso que acuna,
y el corazón que dicta cada palabra.
Así nacen mis versos,
bajo el sol que todo lo observa,
entre surcos que guardan secretos,
soñando con que un día alguien lea estas líneas
y descubra en ellas
el reflejo puro de un soñador verdadero,
un poeta que brota del barro,
con la fuerza del alma,
la pasión del corazón
y la mirada de quien sabe sufrir y amar
Wilmar Pérez-Nicaragua
Despiértame esta noche
Despiértame esta noche
cuando llegues a mi espalda,
para cruzar contigo el infame
mar de sal que nos separa.
Despiértame al arrullo
mojado de tus besos,
empápame la almohada
de la savia y el sudor
que recorre tu pecho
y mis entrañas.
Abre mis ojos con perfume
de tierra húmeda,
lluvia férvida,
madera y miel
de tu presencia.
Si me despierto sola,
si me descubres
vagando sin destino
por los umbrales de tu sombra,
regresa a mí,
envuélveme en tu manto
antes que me devore
la maldita madrugada.
Yolanda Corell- España

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