miércoles, 1 de abril de 2026

Revista Nº 152 -Espacio del Poeta



Revista Nº 152 -Espacio del Poeta

2º epoca

REVISTA LITERARIA DE HABLA HISPANA

Abril 2026




Horaco Ferrer  1937



https://espaciodelpoeta.blogspot.com/













Cuando mi cuerpo se haga etéreo



Cuando mi cuerpo

se haga etéreo 

tu sonrisa 

llame mi sonrisa,

me encontrarán 

en la isla de tu cuerpo 

nadando en 

tu ardiente sangre,

sumergiéndome 

bajo tus poros

dilatados de amor,

perdiéndome 

en tus comisuras

nutriéndose 

de mi sabor,

amalgamados

cuerpos lineales

danzando

rituales de amor,

cuando mi cuerpo

se haga etéreo

en el crepúsculo, 

nos volveremos

Madreselvas

liaremos nuestras ramas

éxtasis y fragancias,

traslúcido follaje

húmedas bocas labradas,

cuando mi cuerpo 

se haga etéreo,

dibujaremos 

nuestras miradas

centelleando sonrisas

batiendo el aire cálido 

en vuelo, 

con nuestras alas repentinas

elevándonos en 

blanquecinos cielos.


Cecilia Medina-Perú


EL BESO DE VIRGO 





Fue el beso de Virgo ladrón, 

atento al fuego que palpitaba 

mordió las ardientes llamas

labios de candente y frío fulgor. 

*

Voló el mirlo entre sus ascuas, 

su trino desnudó la piel 

que del amor inmaculado 

tatuó el infierno la tea al arder. 

*

Monjil la luna con su velo de plata, 

blancas sus carnes lozano albor,

irresistible provocación al deseo, 

el truhán del cielo ni se lo pensó. 

*

No osaron graznar las gaviotas, 

el silencio fue dueño y señor, 

la brisa presa del mar en su lecho

al tálamo florido protegió



Claudia Ballester Grifo-España











Amor de terciopelo





Amor colgando entre la nube blanca,

Verso poeta en tormenta fría;

En el pecho el sueño que crea la vida,

El alma que despierta en mí llega.

Pero en mi llanto perdura mi tristeza;

En el pétalo, la fe es el viento,

Me estoy castigando a mí mismo por cortesía,

Como la espina que nadie arranca.

La paz la encuentro en tu cuerpo desnudo

Esculpe mis labios con un toque sereno;

Vestido mis manos con amor de terciopelo.

Ve un suave rastro de veneno,

Porque me proteges en tu fuerte escudo,

Num derradeiro e límpido aceno.



Ednaldo F. Santos-España




Por eso y más






Miel de dulcísimo encanto

traen su abrazo y aroma.

Son lo más tierno y santo

que por mi pecho se asoma.

Son el caudal de mi amor

que impulsa mi corazón

son el aliento y suspiro;

de mi existir, la razón.

Son ese mar que me inspira

la lluvia que tanto anhelo

el lucero de mis noches

mi sol, mi luna... ¡Mi cielo!

Son como espejo y reflejo

ternura de alma sublime.

Cuando pienso que están lejos

mi pecho solloza y gime.

Mi amor desborda en exceso

y a controlarlo, no llego.

Las amo tanto y por eso

mi vida y más, les entrego.


Emitza Santana-Cuba



EL ALMA DE MI SONRISA 








Nacida de entre las flores aromas de bugambilias, galopando con el viento va mi bella poesía, 

con vestiduras de luna y el beso de las orquídeas...

Camina por entre valles descalzos, 

sobre espinas tendidas en las colinas, 

sabe y no sabe de llanto 

de mil ojos que la miran.

Lleva pañuelos en sus manos para ir limpiando heridas.

De labios de los poetas siempre está comprometida.

La seda de los capullos 

que a orugas dieron la vida, 

se fueron con esos vientos 

en mariposas convertidas.

Mi poesía es, el alma de mi sonrisa, 

que viene atrapando al tiempo para dejarlo entre mis líneas.








Irina IrarrazabalChile


CAMINANTES

Poemario:Silencios


Y así fue como lo conocí

En ese marchar sigiloso

Con un hechizo patrocinador

Sobre una piel que aún duerme

Pero que el anhela.

Siempre ella deslucida cuando amanece

Arribando de una vida incipiente

Jadeante de esos juegos de amor

A merced siempre de reacciones

Y respingos sin control.

Unas inclinaciones vagas

Caminantes en una reminiscencia clandestina

Sugestiva y obediente

De su propia entidad.

Amores nuestros que se sofocan en pasión

Que me hacía falta descubrir

Noches que discurren como si el tiempo

No hubiera sido tiempo

En él, dos almas que se unen

Lejos del mundo sin miedo

Solo el placer que da el corazón.



Isabelita Vigo- Perú






POEMA DEL PASEANTE CIUDADANO AL QUE LE GUSTAN TRIGALES, MAIZALES Y BERENJENALES



Hay días de paz y días de guerra. 

Hay días de loa y días de escarnio. 

Hay días de viento y días de geometría. 

Hay días de cántico y días de silencio. 

Hay días de flores y días de estiércol... 

POEMA DEL PASEANTE CIUDADANO AL QUE LE GUSTAN TRIGALES, MAIZALES Y BERENJENALES

Ya no llueve. 

El enorme plumón de la nube, 

desvencijado y sucio

se desparrama a  tientas

por un cielo sin eco. 

Oigo insistentes, 

como un asedio sigiloso

que mi cansado yo no acierta a despistar, 

las campanadas del wasap

que llegan desde Bilbao, 

cargadas con el cromo receloso

que sudan las fachadas nuevas de la Ría. 

Allí, llueve, me dicen... 

Sigue lloviendo, como antaño llovía:

las nubes se desploman como inmensos colchones

de lana abatardada, 

rebosando ese pringue de alquitranes podridos

que luego te encontrabas

en los túneles llenos de mendigos y ratas, 

un poco más allá de la estación,

camino de la calle Irala

- y ratas y mendigos

se iban para morirse

a los suburbios de la calle El llanto. 

Ya no llueve. 

Aquí ya no llueve 

y el cielo, como muerto

te invita a un paseo, no de huida;

uno de esos paseos

en que te sientes hombre de la calle, 

con sus mierdas de perro

y los largos chorreones, pringosos,

de densas vomitonas fermentadas:

(saber vivir la vida, 

llegando hasta la hez 

del asco y la desesperanza). 

Algo ha lavado el agua, 

por la acera que baja 

relamiendo los zócalos forrados

del antiguo Hospital Francisco Franco, 

hoy sede de abandono y papeleo. 

Este agua lustral que esta mañana

me convertía en 'criatura afortunada', 

una más entre flores y entre pájaros

y amante de las músicas marinas que tocan los pinares de secano.



Javier Del Prado Biezma-España





Poema de despedida






“Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.

Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.

No sé si me quisiste... No sé si te quería...

O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,

me lo sembré en el alma para quererte a ti.

No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;

pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,

y el corazón me dice que no te olvidaré;

pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,

tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,

mi más hermoso sueño muere dentro de mí...

Pero te digo adiós, para toda la vida,

aunque toda la vida siga pensando en ti.”





José Ángel Buesa- Cuba



VOLABAN TUS MANOS





Volaban tus manos y se escuchó un rumor de alas,

median mis dedos el volumen de tu espera,

cubriendo con rosa espuma la dirección del alba,

trizando el mandato de mi soledad severa.

Rodaba…rodaba la luna en el cielo cazando sombras,

mientras tu rostro se dormía en las barbas del silencio;

girando junto al viento que ayer desató todas las barcas,

 y hundiéndose en el fuego genital de las arenas.

Pero a tus manos no las borra el tiempo,

van, vienen, reverberan como las pálidas abejas,

cuando el estío se instala sobre el azul del mundo.

A veces, se entrelazan con la aritmética del día,

y ecuaciones más duras que el sueño de una piedra,

al cernirse sobre mis ojos, me devuelven tu rostro.



José Rodolfo Espasa-Argentina





LA POESÍA...

La poesía, es el árbol,

donde se mece la vida,

la magia del bello trébol,

y la sustancia henchida.

donde el suspiro es sed,

de la hoja sobre el viento,

y motivo en la red,

del extendido acento.

La poesía, bella mujer,

bocado, almíbar delicioso,

pecado en el placer,

y ritmo codicioso.

La huella entre la piel,

y en la carne, el sabor,

el soplo de la vida, miel,

la huella del honor.

La poesía, es la tienda,

donde arde la metáfora,

la flor sobre la senda,

la pulcritud del ánfora.

El modo donde grita,

el símil con valentía,

y la sintaxis se agita,

con el verso, ambrosía.

La poesía, es en cántaro,

donde se acumulan luchas,

y protestas, en el Ávaro,

sentimiento en horas muchas 

Es el sudor del pensar,

y la sangre de los ritmos,

el azote del azahar,

y el icor de los mismos.


José Vicente Castro Romero-Colombia


Arrancados

 




¿Qué pasaría si nos olvidáramos                                       

de la palabra de otros,

de los ojos sobre nosotros?

¿Qué elegirías si pudieras

quedarte todo el día

sin sentir la agonía?

Espigas crecen a lo lejos

en un campo de espinas

sin darse cuenta

de aquellos que dormían,

enterrados en una marea

de cuerpos fríos

que aún respiran.

El éxtasis brama a lo lejos

enajenado en un mundo

que no sabe tomarlo

sin recurrir a placebos.

Y vos no podés alejarlos,

ni yo ni ellos,

porque nacimos desterrados

de la pureza divina

que se quedó aquel útero

que nos dio

la vida



María Molina Rabaj-Argentina


Nunca la sabiduría dice una cosa…








Nunca la sabiduría dice una cosa 

y la naturaleza otra...

Suele decirse que la mitad de la belleza 

depende del paisaje,

la otra mitad de la quien que lo observa.

La madre tierra siempre tiene algo para decirnos.

Están tus sentidos, tu espíritu preparados 

para captarlo,

para comprenderlo ?

Déjate inundar,

se permeable a la belleza, al mensaje 

que la naturaleza, infinitamente piadosa, 

nos ofrenda.

En ocasiones el amor que más necesitas

llega en un rayo de sol,

en el canto de un pájaro, 

o en el de un arroyo,

para acariciarte el alma.

Ama la naturaleza para amarte a tí mismo.


Miguel Culaciati -Argentina





Te contaré cómo sujeto el derroche que me asalta






Te contaré cómo sujeto el derroche que me asalta 

que se clava...

que es reflejo en el grito de mis pupilas.

Solo el cielo sabe de lo callado de mis días

De la pregunta tras el sorbo

De beberte en la memoria

Te contaré en un beso

y tú sabrás 

cada desvelo 

cada sal.

Guardo tu mano apretada 

El avanzar de las horas

La mirada pura 

de este amor que me guarda.

Guardo el infinito de un te amo 

desde tu voz.

Te contaré 

y me contarás 

en el derroche

de nuestros cuerpos.

Anhelo 

de un nosotros 

de tu nombre sobre el mío

en un mismo suspiro. 


Mireya Guzmán Burgos-España



Cuba, la Habana, 7/05/55,





Me acordé tanto de ti, de tu amistad y cariño, me sentí sola y lloré porque ya no estás, ayer renovando el altillo encontré  en una caja de madera vieja,  cartas, un testamento de mi memoria corazón.

Cartas que no envié por:

                                            miedo, orgullo, secretos, ausencia, amor.

Un amor que no muere en un papel amarillento, la primera carta huele a tu perfume, somos dos puntos  de  universos  paralelos  que no se unen jamás.  Adiós  Jean Batistte






  Patri Patricia Corbera- Argentina




TENEMOS LA FORTUNA…




Cada noche a la luz

de desveladas lunas, 

entre ralas nubes grises

nos buscamos

y viajan nuestras almas al espacio ,

para unirse, en etereo abrazo. 

Nos buscamos a diario

en el verso y el verbo ,

e inventamos a veces 

nuestro propio dialecto . 

Al amor no exigimos 

pues nos ha enseñado, 

el secreto que muchos

aún siguen ignorando. 

Que el amor no se forza,

que es como las aguas

del rio que sin prisas

a la mar, llegan mansas. 

Que es como la lluvia

que la tierra no exige.

Que es lucha y esfuerzo

porque, sin esto no vive..

Por eso nos buscamos

cada noche de luna,

pues tenemos la fortuna

de que nuestras almas, 

a pesar de la distancia:

Se complementen en una. 


Ramon segura- México



Háblame de ti 







sin usar palabras,

que tu silencio 

sea el idioma

donde aprenda 

a descifrarte.

Dime quién eres 

con la forma en que miras

cuando crees que nadie observa,

con el temblor de tus labios,

cuando algo te conmueve,

con esa pausa que haces

antes de entregarte.

No quiero 

tu historia contada,

sino la que llevas tatuada

en los gestos involuntarios:

esa sonrisa que se escapa

cuando recuerdas algo hermoso,

el brillo que te nace

cuando hablas de lo que amas,

la manera en que cierras los ojos

cuando sientes demasiado.

Háblame de ti 

con lo que callas,

con las heridas 

que no muestras

pero adivino en tu manera 

de protegerte,

con los sueños que guardas

en esa caja secreta del alma

donde ni tú misma 

te atreves a mirar.

Porque hay verdades 

que la boca nunca dice,

pero el corazón las grita

en cada latido.

Y yo quiero escuchar ese latido,

quiero aprender a leer

lo que tus ojos confiesan

cuando no hay palabras 

de por medio.

Háblame de ti con el alma,

que yo te escucho

con la mía.




Robinson Vera Tello-Chile









Me enamoré






Me enamoré

No sé cuándo

Cómo, dónde

No importa la hora

Se atrevía la luz

entre mi nube oscura.

Empecé a amar

lo que amaba antes,

lo mismo tan diferente

Quizás entre tormentas

o perdida entre soles.

Me enamoré.

Y cuando empecé a mirarme

en tu mirada,

me enamoré

de mi esencia dormida

y te amo ahora,

como tú me amas.


Gladys Pacheco -Uruguay





HAY 


Hay latidos como olas, con cadencia 

otros como tambores que retumban.

Hay una cierta bruma en los ojos abiertos como monedas, 

como agujeros de bala. 

Y hay luz en ciertas miradas.

Hay palabras que se clavan como agujas, 

que duelen, que hieren, que desgarran... 

espinas que incomodan

 Y hay otras que alientan, expanden, susurran nanas... 

                               palabras que sanan.

Hay recuerdos como cadenas

que perturban, 

que persiguen y generan lamentos.

Y hay recuerdos que hacen sonreír 

que abrazan... recuerdos que relajan

 y aún palpitan 

                            que dan calor como suaves  cobijas 


Viviana Gobbo-Argentina  



EL MAPA DE TU MIRADA.

Poemas del alma

Tal vez hoy mis pasos no tengan destino,

y mis huellas se borren en la arena de lo incierto.

Ando perdida en este mapa sin caminos,

con el alma expuesta y el pecho abierto.

Pero si una mañana, al romper la aurora,

pudiera abrir los ojos y encontrar los tuyos,

se detendría el tiempo, se calmaría la hora,

y sabría, por fin, dónde anclar mis orgullos.

Tal vez me pierda entre la niebla y el olvido,

lejos de la ruta que un día trazamos.

Pero si despierto y te siento conmigo,

si tu brazo es la almohada donde descansamos,

tendría la razón más dulce y valiente

para no marcharme jamás de tu lado.

No estaba en los planes este frío de ausencia,

la distancia fue un golpe, un giro inesperado.

Llevo conmigo la esencia de tu presencia

y esos momentos que ya son pasado.

Fuimos dos manos fundidas en un solo rastro,

aprendimos el arte de querernos sin red.

Hoy guardo el recuerdo como un viejo astro

que brilla en la noche calmando mi sed.

Tal vez no sepa cómo desandar lo andado,

ni cómo cruzar los puentes que el tiempo rompió.

Pero si supiera que me esperas sentado,

que tu corazón aún no me despidió...

Te aseguro que inventaré la manera,

moveré la tierra, desvairé el fin.

Si me dices que esperas mi primavera,

encontraré el modo de volver a ti.


YANELIS FERNANDEZ DÍAZ.-Cuba



Y si no fueras de viento


Y si no fueras de viento

y solo fueras de brisa

que acaricia los jazmines

dormidos en la azotea

con breve arrullo, despacio.

Tal vez si fueras de mar

y escondida entre la lluvia

anegases con tus gotas

la ternura de unos ojos

yermos de lágrimas, muertos. 

Si quizás fueras de luna

en noches negras y aciagas

azucenas bailarinas

brillarían en tu vientre

velándote la amargura.  

Si fueras tú, mujer.

Tenías que ser tú

mujer de alas torcidas

por el viento de púrpuras tormentas.

Tenías que ser tú

mujer, hija del mar, 

quien denunciara el daño

de los lobos hambrientos y feroces.

Tuviste que ser tú, 

firmando tus libros 

Con su nombre, 

reclamando por todas la presencia 

Desde los últimos bancos 

De la universidad, escondida 

Y Vestida como un hombre. 

Y sigues siendo tú, 

mujer, en la batalla contra el techo de cristal,

Contra la brecha de genero 

Y la diferencia salarial. 

Y eres tú siempre 

La que protesta y lucha 

Contra el sexo con violencia, 

Denunciando a las manadas 

Que disfrutan de tu cuerpo 

Por la fuerza. 

Acaso sea nada 

la lucha que abanderas,

que los sueños no son 

los que tú imaginaste. 

No se acaba la vida

mujer de los mil nombres. 

No se ahoga la espera. 

Entre el mar y la arena, 

En cada niña que nace, 

En cada esquina violeta

tu horizonte renace, 

La mujer resurge 

con más fuerza.


Yolanda Crell- España