Revista Nº 152 -Espacio del Poeta
2º epoca
REVISTA LITERARIA DE HABLA HISPANA
Abril 2026
Horaco Ferrer 1937
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Cuando mi cuerpo se haga etéreo
Cuando mi cuerpo
se haga etéreo
tu sonrisa
llame mi sonrisa,
me encontrarán
en la isla de tu cuerpo
nadando en
tu ardiente sangre,
sumergiéndome
bajo tus poros
dilatados de amor,
perdiéndome
en tus comisuras
nutriéndose
de mi sabor,
amalgamados
cuerpos lineales
danzando
rituales de amor,
cuando mi cuerpo
se haga etéreo
en el crepúsculo,
nos volveremos
Madreselvas
liaremos nuestras ramas
éxtasis y fragancias,
traslúcido follaje
húmedas bocas labradas,
cuando mi cuerpo
se haga etéreo,
dibujaremos
nuestras miradas
centelleando sonrisas
batiendo el aire cálido
en vuelo,
con nuestras alas repentinas
elevándonos en
blanquecinos cielos.
Cecilia Medina-Perú
EL BESO DE VIRGO
Fue el beso de Virgo ladrón,
atento al fuego que palpitaba
mordió las ardientes llamas
labios de candente y frío fulgor.
*
Voló el mirlo entre sus ascuas,
su trino desnudó la piel
que del amor inmaculado
tatuó el infierno la tea al arder.
*
Monjil la luna con su velo de plata,
blancas sus carnes lozano albor,
irresistible provocación al deseo,
el truhán del cielo ni se lo pensó.
*
No osaron graznar las gaviotas,
el silencio fue dueño y señor,
la brisa presa del mar en su lecho
al tálamo florido protegió
Claudia Ballester Grifo-España
Amor de terciopelo
Amor colgando entre la nube blanca,
Verso poeta en tormenta fría;
En el pecho el sueño que crea la vida,
El alma que despierta en mí llega.
Pero en mi llanto perdura mi tristeza;
En el pétalo, la fe es el viento,
Me estoy castigando a mí mismo por cortesía,
Como la espina que nadie arranca.
La paz la encuentro en tu cuerpo desnudo
Esculpe mis labios con un toque sereno;
Vestido mis manos con amor de terciopelo.
Ve un suave rastro de veneno,
Porque me proteges en tu fuerte escudo,
Num derradeiro e límpido aceno.
Ednaldo F. Santos-España
Por eso y más
Miel de dulcísimo encanto
traen su abrazo y aroma.
Son lo más tierno y santo
que por mi pecho se asoma.
Son el caudal de mi amor
que impulsa mi corazón
son el aliento y suspiro;
de mi existir, la razón.
Son ese mar que me inspira
la lluvia que tanto anhelo
el lucero de mis noches
mi sol, mi luna... ¡Mi cielo!
Son como espejo y reflejo
ternura de alma sublime.
Cuando pienso que están lejos
mi pecho solloza y gime.
Mi amor desborda en exceso
y a controlarlo, no llego.
Las amo tanto y por eso
mi vida y más, les entrego.
Emitza Santana-Cuba
EL ALMA DE MI SONRISA
Nacida de entre las flores aromas de bugambilias, galopando con el viento va mi bella poesía,
con vestiduras de luna y el beso de las orquídeas...
Camina por entre valles descalzos,
sobre espinas tendidas en las colinas,
sabe y no sabe de llanto
de mil ojos que la miran.
Lleva pañuelos en sus manos para ir limpiando heridas.
De labios de los poetas siempre está comprometida.
La seda de los capullos
que a orugas dieron la vida,
se fueron con esos vientos
en mariposas convertidas.
Mi poesía es, el alma de mi sonrisa,
que viene atrapando al tiempo para dejarlo entre mis líneas.
Irina IrarrazabalChile
CAMINANTES
Poemario:Silencios
Y así fue como lo conocí
En ese marchar sigiloso
Con un hechizo patrocinador
Sobre una piel que aún duerme
Pero que el anhela.
Siempre ella deslucida cuando amanece
Arribando de una vida incipiente
Jadeante de esos juegos de amor
A merced siempre de reacciones
Y respingos sin control.
Unas inclinaciones vagas
Caminantes en una reminiscencia clandestina
Sugestiva y obediente
De su propia entidad.
Amores nuestros que se sofocan en pasión
Que me hacía falta descubrir
Noches que discurren como si el tiempo
No hubiera sido tiempo
En él, dos almas que se unen
Lejos del mundo sin miedo
Solo el placer que da el corazón.
Isabelita Vigo- Perú
POEMA DEL PASEANTE CIUDADANO AL QUE LE GUSTAN TRIGALES, MAIZALES Y BERENJENALES
Hay días de paz y días de guerra.
Hay días de loa y días de escarnio.
Hay días de viento y días de geometría.
Hay días de cántico y días de silencio.
Hay días de flores y días de estiércol...
POEMA DEL PASEANTE CIUDADANO AL QUE LE GUSTAN TRIGALES, MAIZALES Y BERENJENALES
Ya no llueve.
El enorme plumón de la nube,
desvencijado y sucio
se desparrama a tientas
por un cielo sin eco.
Oigo insistentes,
como un asedio sigiloso
que mi cansado yo no acierta a despistar,
las campanadas del wasap
que llegan desde Bilbao,
cargadas con el cromo receloso
que sudan las fachadas nuevas de la Ría.
Allí, llueve, me dicen...
Sigue lloviendo, como antaño llovía:
las nubes se desploman como inmensos colchones
de lana abatardada,
rebosando ese pringue de alquitranes podridos
que luego te encontrabas
en los túneles llenos de mendigos y ratas,
un poco más allá de la estación,
camino de la calle Irala
- y ratas y mendigos
se iban para morirse
a los suburbios de la calle El llanto.
Ya no llueve.
Aquí ya no llueve
y el cielo, como muerto
te invita a un paseo, no de huida;
uno de esos paseos
en que te sientes hombre de la calle,
con sus mierdas de perro
y los largos chorreones, pringosos,
de densas vomitonas fermentadas:
(saber vivir la vida,
llegando hasta la hez
del asco y la desesperanza).
Algo ha lavado el agua,
por la acera que baja
relamiendo los zócalos forrados
del antiguo Hospital Francisco Franco,
hoy sede de abandono y papeleo.
Este agua lustral que esta mañana
me convertía en 'criatura afortunada',
una más entre flores y entre pájaros
y amante de las músicas marinas que tocan los pinares de secano.
Javier Del Prado Biezma-España
Poema de despedida
“Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.”
José Ángel Buesa- Cuba
VOLABAN TUS MANOS
Volaban tus manos y se escuchó un rumor de alas,
median mis dedos el volumen de tu espera,
cubriendo con rosa espuma la dirección del alba,
trizando el mandato de mi soledad severa.
Rodaba…rodaba la luna en el cielo cazando sombras,
mientras tu rostro se dormía en las barbas del silencio;
girando junto al viento que ayer desató todas las barcas,
y hundiéndose en el fuego genital de las arenas.
Pero a tus manos no las borra el tiempo,
van, vienen, reverberan como las pálidas abejas,
cuando el estío se instala sobre el azul del mundo.
A veces, se entrelazan con la aritmética del día,
y ecuaciones más duras que el sueño de una piedra,
al cernirse sobre mis ojos, me devuelven tu rostro.
José Rodolfo Espasa-Argentina
LA POESÍA...
La poesía, es el árbol,
donde se mece la vida,
la magia del bello trébol,
y la sustancia henchida.
donde el suspiro es sed,
de la hoja sobre el viento,
y motivo en la red,
del extendido acento.
La poesía, bella mujer,
bocado, almíbar delicioso,
pecado en el placer,
y ritmo codicioso.
La huella entre la piel,
y en la carne, el sabor,
el soplo de la vida, miel,
la huella del honor.
La poesía, es la tienda,
donde arde la metáfora,
la flor sobre la senda,
la pulcritud del ánfora.
El modo donde grita,
el símil con valentía,
y la sintaxis se agita,
con el verso, ambrosía.
La poesía, es en cántaro,
donde se acumulan luchas,
y protestas, en el Ávaro,
sentimiento en horas muchas
Es el sudor del pensar,
y la sangre de los ritmos,
el azote del azahar,
y el icor de los mismos.
José Vicente Castro Romero-Colombia
Arrancados
¿Qué pasaría si nos olvidáramos
de la palabra de otros,
de los ojos sobre nosotros?
¿Qué elegirías si pudieras
quedarte todo el día
sin sentir la agonía?
Espigas crecen a lo lejos
en un campo de espinas
sin darse cuenta
de aquellos que dormían,
enterrados en una marea
de cuerpos fríos
que aún respiran.
El éxtasis brama a lo lejos
enajenado en un mundo
que no sabe tomarlo
sin recurrir a placebos.
Y vos no podés alejarlos,
ni yo ni ellos,
porque nacimos desterrados
de la pureza divina
que se quedó aquel útero
que nos dio
la vida
María Molina Rabaj-Argentina
Nunca la sabiduría dice una cosa…
Nunca la sabiduría dice una cosa
y la naturaleza otra...
Suele decirse que la mitad de la belleza
depende del paisaje,
la otra mitad de la quien que lo observa.
La madre tierra siempre tiene algo para decirnos.
Están tus sentidos, tu espíritu preparados
para captarlo,
para comprenderlo ?
Déjate inundar,
se permeable a la belleza, al mensaje
que la naturaleza, infinitamente piadosa,
nos ofrenda.
En ocasiones el amor que más necesitas
llega en un rayo de sol,
en el canto de un pájaro,
o en el de un arroyo,
para acariciarte el alma.
Ama la naturaleza para amarte a tí mismo.
Miguel Culaciati -Argentina
Te contaré cómo sujeto el derroche que me asalta
Te contaré cómo sujeto el derroche que me asalta
que se clava...
que es reflejo en el grito de mis pupilas.
Solo el cielo sabe de lo callado de mis días
De la pregunta tras el sorbo
De beberte en la memoria
Te contaré en un beso
y tú sabrás
cada desvelo
cada sal.
Guardo tu mano apretada
El avanzar de las horas
La mirada pura
de este amor que me guarda.
Guardo el infinito de un te amo
desde tu voz.
Te contaré
y me contarás
en el derroche
de nuestros cuerpos.
Anhelo
de un nosotros
de tu nombre sobre el mío
en un mismo suspiro.
Mireya Guzmán Burgos-España
Cuba, la Habana, 7/05/55,
Me acordé tanto de ti, de tu amistad y cariño, me sentí sola y lloré porque ya no estás, ayer renovando el altillo encontré en una caja de madera vieja, cartas, un testamento de mi memoria corazón.
Cartas que no envié por:
miedo, orgullo, secretos, ausencia, amor.
Un amor que no muere en un papel amarillento, la primera carta huele a tu perfume, somos dos puntos de universos paralelos que no se unen jamás. Adiós Jean Batistte
Patri Patricia Corbera- Argentina
TENEMOS LA FORTUNA…
Cada noche a la luz
de desveladas lunas,
entre ralas nubes grises
nos buscamos
y viajan nuestras almas al espacio ,
para unirse, en etereo abrazo.
Nos buscamos a diario
en el verso y el verbo ,
e inventamos a veces
nuestro propio dialecto .
Al amor no exigimos
pues nos ha enseñado,
el secreto que muchos
aún siguen ignorando.
Que el amor no se forza,
que es como las aguas
del rio que sin prisas
a la mar, llegan mansas.
Que es como la lluvia
que la tierra no exige.
Que es lucha y esfuerzo
porque, sin esto no vive..
Por eso nos buscamos
cada noche de luna,
pues tenemos la fortuna
de que nuestras almas,
a pesar de la distancia:
Se complementen en una.
Ramon segura- México
Háblame de ti
sin usar palabras,
que tu silencio
sea el idioma
donde aprenda
a descifrarte.
Dime quién eres
con la forma en que miras
cuando crees que nadie observa,
con el temblor de tus labios,
cuando algo te conmueve,
con esa pausa que haces
antes de entregarte.
No quiero
tu historia contada,
sino la que llevas tatuada
en los gestos involuntarios:
esa sonrisa que se escapa
cuando recuerdas algo hermoso,
el brillo que te nace
cuando hablas de lo que amas,
la manera en que cierras los ojos
cuando sientes demasiado.
Háblame de ti
con lo que callas,
con las heridas
que no muestras
pero adivino en tu manera
de protegerte,
con los sueños que guardas
en esa caja secreta del alma
donde ni tú misma
te atreves a mirar.
Porque hay verdades
que la boca nunca dice,
pero el corazón las grita
en cada latido.
Y yo quiero escuchar ese latido,
quiero aprender a leer
lo que tus ojos confiesan
cuando no hay palabras
de por medio.
Háblame de ti con el alma,
que yo te escucho
con la mía.
Robinson Vera Tello-Chile
Me enamoré
Me enamoré
No sé cuándo
Cómo, dónde
No importa la hora
Se atrevía la luz
entre mi nube oscura.
Empecé a amar
lo que amaba antes,
lo mismo tan diferente
Quizás entre tormentas
o perdida entre soles.
Me enamoré.
Y cuando empecé a mirarme
en tu mirada,
me enamoré
de mi esencia dormida
y te amo ahora,
como tú me amas.
Gladys Pacheco -Uruguay
HAY
Hay latidos como olas, con cadencia
otros como tambores que retumban.
Hay una cierta bruma en los ojos abiertos como monedas,
como agujeros de bala.
Y hay luz en ciertas miradas.
Hay palabras que se clavan como agujas,
que duelen, que hieren, que desgarran...
espinas que incomodan
Y hay otras que alientan, expanden, susurran nanas...
palabras que sanan.
Hay recuerdos como cadenas
que perturban,
que persiguen y generan lamentos.
Y hay recuerdos que hacen sonreír
que abrazan... recuerdos que relajan
y aún palpitan
que dan calor como suaves cobijas
Viviana Gobbo-Argentina
EL MAPA DE TU MIRADA.
Poemas del alma
Tal vez hoy mis pasos no tengan destino,
y mis huellas se borren en la arena de lo incierto.
Ando perdida en este mapa sin caminos,
con el alma expuesta y el pecho abierto.
Pero si una mañana, al romper la aurora,
pudiera abrir los ojos y encontrar los tuyos,
se detendría el tiempo, se calmaría la hora,
y sabría, por fin, dónde anclar mis orgullos.
Tal vez me pierda entre la niebla y el olvido,
lejos de la ruta que un día trazamos.
Pero si despierto y te siento conmigo,
si tu brazo es la almohada donde descansamos,
tendría la razón más dulce y valiente
para no marcharme jamás de tu lado.
No estaba en los planes este frío de ausencia,
la distancia fue un golpe, un giro inesperado.
Llevo conmigo la esencia de tu presencia
y esos momentos que ya son pasado.
Fuimos dos manos fundidas en un solo rastro,
aprendimos el arte de querernos sin red.
Hoy guardo el recuerdo como un viejo astro
que brilla en la noche calmando mi sed.
Tal vez no sepa cómo desandar lo andado,
ni cómo cruzar los puentes que el tiempo rompió.
Pero si supiera que me esperas sentado,
que tu corazón aún no me despidió...
Te aseguro que inventaré la manera,
moveré la tierra, desvairé el fin.
Si me dices que esperas mi primavera,
encontraré el modo de volver a ti.
YANELIS FERNANDEZ DÍAZ.-Cuba
Y si no fueras de viento
Y si no fueras de viento
y solo fueras de brisa
que acaricia los jazmines
dormidos en la azotea
con breve arrullo, despacio.
Tal vez si fueras de mar
y escondida entre la lluvia
anegases con tus gotas
la ternura de unos ojos
yermos de lágrimas, muertos.
Si quizás fueras de luna
en noches negras y aciagas
azucenas bailarinas
brillarían en tu vientre
velándote la amargura.
Si fueras tú, mujer.
Tenías que ser tú
mujer de alas torcidas
por el viento de púrpuras tormentas.
Tenías que ser tú
mujer, hija del mar,
quien denunciara el daño
de los lobos hambrientos y feroces.
Tuviste que ser tú,
firmando tus libros
Con su nombre,
reclamando por todas la presencia
Desde los últimos bancos
De la universidad, escondida
Y Vestida como un hombre.
Y sigues siendo tú,
mujer, en la batalla contra el techo de cristal,
Contra la brecha de genero
Y la diferencia salarial.
Y eres tú siempre
La que protesta y lucha
Contra el sexo con violencia,
Denunciando a las manadas
Que disfrutan de tu cuerpo
Por la fuerza.
Acaso sea nada
la lucha que abanderas,
que los sueños no son
los que tú imaginaste.
No se acaba la vida
mujer de los mil nombres.
No se ahoga la espera.
Entre el mar y la arena,
En cada niña que nace,
En cada esquina violeta
tu horizonte renace,
La mujer resurge
con más fuerza.
Yolanda Crell- España
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