Revista Nº 149 -Espacio del Poeta
2º epoca
REVISTA LITERARIA DE HABLA HISPANA
Enero 2026
Paul Klee
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Si, lo sé.
Si, lo sé.
Todo acaba.
Por eso es bello.
La belleza de lo efímero
¿lo recuerdas?
Se que todo pasa,
lo bueno y lo malo,
la luz y la oscuridad,
la lluvia y su olor,
las horas de un día.
Pero sigue doliendo
que quieres que haga,
si cierro los ojos
y me araña un monstruo las entrañas.
Y rompe mis costillas
para beber de mi corazón
lo que para él debe ser agua clara.
Y duele tanto.....
que rompo en lágrimas
lo que no puedo gritar con la garganta.
Y me callo,
y lo asumo.
Y me duermo
con la almohada empapada,
de escuchar a tantos corazones latir a mi alrededor,
pero el tuyo impune queda en su jaula.
Si lo sé, todo acaba.
Lo bueno y lo malo pasa.
Debió ser muy bueno y breve
porque este mal,
se ha cortado las alas,
y de mi no se marcha.
Ana Belén Calvo-España
QUIERO ESTAR EN TI...
Quiero desvestir tus pensamientos
cuál el viento, al árbol deja desnudo
y en tu corazón, hacerme nudo .,
para así, ser solo un sentimiento .
Quiero quedarme en ti
cuál en la rosa la brisa
y ser quien siempre mueva
en tus labios la risa .
Quiero ser en tu piel
quien tu pasión encienda
y que tú seas la rienda
De este inmenso deseo
que a los dos, nos gobierna .
Quiero estar en ti y sea, nuestro amor eterno
Ramón Eduardo Segura Padilla
CARBO SONORA-MEXICO
Incógnitas en la orilla.
Lame la ola
con pausa y gozo
el áspero risco
mientras el balbuceo de los
pequeños corales
no me libran
de mis incógnitas en la orilla :
¿Dónde dejan huellas mis pensamientos
cuando emigran como gaviotas?
¿En qué parte de este poema ,
me vuelvo metáfora y te encuentro?
Tal vez
En el escondrijo deseoso de los
artrópodos
o en el
canto de sirenas seduciendo marinos .
Vienes , te ausentas .
Tu ser ,
batiente palmera erguida
en el límite de mi horizonte.
Vaiven retórico de océano profundo,
subiendo hasta mis rodillas ,
navío en pleamar besando mi herida .
Me encuentras, te pierdo.
Cierro los ojos y me estremece
el crepúsculo poblando
mi puerto.
Carmen Guzmán Cedeño-Venezuela
Sin Besos
Se perdió la noche en mi piel,
rosa negra de sus besos,
luna de glaucos ojos en mi ventana,
su luz penumbra de mi pelo.
Desnuda te recibí, blancos y
erectos senos, afables esperaban
el mordisco de tu destello.
Nunca supe del viento,
ulula en el matorral,
se trasladó lejos,
me dejó sin tu aliento,
voló con mis sueños.
Y la luna hozaba entre los helechos,
lamía su cara el verde matorral,
humilde su rodilla al suelo,
rozaba sus labios de miel y trueno.
Y yo te pensaba cabalgando el trueno, presa de mis fatigas,
hambrienta de tu amor, loca de deseo.
Sola dijo la llama sin vela,
muerta dijo la vela sin llama,
triste el camino sin andante,
llora el cielo, ¡oh, sí!, sin tus
besos.
Claudia Ballester Grifo —España
De repente me invadió la melancolía
Fue como una nube en el centro del pecho.
No era gris ni blanca, era más bien color sepia,
como es
supongo,
el color de la melancolía.
En la radio sonaba una canción de Bowie que me encanta,
no sé bien la letra pero la música acompañaba la nube
que subía y bajaba por mi pecho
cuenco sediento y extraño-dijo el poeta -
Sentí el tiempo ir más lento por un instante
y no sé por qué, me acordé de mí en mi adolescencia,
de las preguntas que por entonces me hacía.
De la luz en la enredadera del patio de mi tía que nunca se desvanecía,
incluso de noche
¿Son acaso falsos recuerdos para la subsistencia?
¿Funcionará como la naftalina para los baches de la memoria?
Todo seguía lento en este instante perfectísimo,
la nube de pronto se volvio tornasolada,
hasta que el sepia se transformó en un amarillo hermoso
casi naranja
y todo se desvaneció, como una epifanía
parecida a la revelación de las ausencias.
Solo quedaron los colores transformados
en una canción que yo cantaba aún
sin saber la letra.
Emma Gunst-Argentina
Duermo
Tengo miedo
Aparece en mi ensoñación
una aureola que, suavemente,
va tomando una forma indefinida
En cada sueño
persiste
se enreda en mi inconsciente,
mis recuerdos se anudan con mis añoranzas,
me sensibiliza con un gesto amoroso,
se acerca a mí llenándome de paz,
por fin, presiento la fuerza de esa aureola,
despierto
y empiezo a llorar
Evangelina Simón - Argentina
La lluvia me acaricia como un amante invisible,
cada gota es un dedo que explora la piel,
un roce que despierta memorias dormidas.
No huyo del agua: me entrego.
Camino descalza, y la tierra húmeda respira conmigo,
como si el mundo entero se abriera en un secreto compartido.
El cielo no me cubre, me desnuda.
Soy cuerpo y soy raíz,
soy mujer que se disuelve en la transparencia del aire.
La lluvia me nombra sin palabras,
me recuerda que la libertad no es un gesto,
sino una vibración que se enciende en la sangre.
La humedad me penetra como un secreto que no se dice,
como una carta nunca enviada pero escrita en la piel.
Cada gota es un recuerdo que se abre paso,
una confesión que no necesita testigos.
La noche me observa, y yo me dejo mirar.
No soy la mujer que se protege,
soy la que se abandona a la transparencia,
la que se reconoce en el temblor de lo prohibido.
La lluvia me devuelve a mí misma:
a la niña que corría sin miedo,
a la amante que se entregaba sin reservas,
a la mujer que ahora escribe con el cuerpo
lo que las palabras apenas insinúan.
No hay frontera entre afuera y adentro,
entre la piel y el mundo.
Soy un territorio abierto,
una página mojada donde la vida escribe su deseo.
Y mientras los otros se protegen bajo sus paraguas,
yo me convierto en río,
en deseo que no se oculta,
en confesión que se derrama sobre la noche.
La lluvia me posee,
y yo la poseo con la misma intensidad
con que se ama lo prohibido.
Fabiola Rubio Gil.-España
Mariposas y chocolate
Apenas llegué al pueblo
mis amigos corrieron a buscarme
Me ayudaron a bajar las valijas,
me mostraron los nuevos atrapamariposas
y casi sin respirar salimos
en busca de nuestros tesoros alados
Al cabo de una hora
la tía María nos llamó a tomar la leche
Había puesto la mesa
con esas tazas blancas con flores azules
que tanto me gustaban
Al instante sacó del horno
su tradicional bizcochuelo de naranja
y comenzó a servir el chocolate
La fiesta había comenzado
Gabriela Sánchez - Argentina
DÉJAME
Déjame...
Déjame entrar.
Ábreme las puertas de tu averno y déjame entrar,
que en tu infierno no se cumple condena,
en él se disfruta con pasión,
placer y deseo…
Y si he de arder,
que sea en la llama que nace entre tus muslos,
esa que no perdona,
esa que reclama piel, voz y entrega.
Déjame perderme en el laberinto
donde tu respiración se vuelve mandato
y tu sombra me exige rendición.
Déjame caer hasta tus abismos
y beber de tu noche
como quien bebe del pecado
y encuentra en él su verdadera libertad.
Ábreme,
déjame cruzar el borde donde tu cuerpo
se vuelve territorio prohibido,
donde tu boca llama
y mis ganas responden sin preguntar.
Porque si tú eres infierno,
yo quiero ser llama;
si tú eres abismo,
yo quiero ser quien salta y cae;
si tú eres oscuridad,
yo quiero ser la sombra que te recorre
hasta que tiemble tu nombre.
Déjame entrar…
que no busco salvar mi alma,
solo deseo que la tuya me devore.
Jhonattan Chaves-Dejame-Uruguay
POEMA PARA OLVIDARTE...
Amar —nadie lo ignora— viene a ser como un juego:
el juego de dos almas y el juego de dos vidas.
Y hay quien gana y quien pierde.
Tal vez lo sabrás luego,
si yo logro olvidarte pero tú no me olvidas.
Yo sé por qué lo digo. La vida tiene un modo
sutil de detenerse mientras sigue adelante,
y una mujer bonita puede olvidarlo todo
menos su última cita con su primer amante.
Por eso, allá... tan lejos... en tus tardes de hastío,
puede ser que comprendas que el hombre a quien quisiste
llenó de mariposas tu corazón vacío
y de fechas alegres tu calendario triste.
Y como tu pasado no pasó todavía
tendrás que recordarme viendo en tu tocador
aquellos espejuelos oscuros con que un día
disimulaste un poco tus tijeras de amor.
Y yo sé que otro día, de rezos y conjuros,
te dirán que me he muerto —yo sé que será así —
y te pondrás los mismos espejuelos oscuros
para que nadie sepa que lloraste por mí.
José Ángel Buesa- Cuba
¡Estabas ahí!
¡Estabas ahí!, como la luz del día,
como la estrella en el firmamento,
como el aire viaja, cada momento,
luz sideral, que jamás, yo conocía.
Primavera que bailas por las mañanas,
giras en rueda de flores por las tardes,
cantas trovas de amor por las noches,
sueñas, historias de amor tan humanas.
¡Estabas ahí amor!, al llegar la primavera,
te presentía, ángel de mis sentimientos,
tu primavera destrozó mis tormentos,
volvió realidad, mi sueño de quimera.
¡Estabas ahí!, en la voz de la madrugada,
del susurro del viento, inmutable viajero,
mis besos escritos, llevó el mensajero,
escribí en el cielo, que tú eres mi amada.
¡Estabas ahí mi amor!, rodeando la luna,
noche vestida con tus cabellos diamante,
abrazaba la luz, de luna menguante,
un beso, dormía en tu pelo de cuna.
Que marco más brillante, puedas tener,
amada mía, para realzar tu belleza,
el amor que te aprisiona con firmeza,
el ámbar de tu pelo, abraza todo tu ser.
Como la lluvia que moja este suelo,
como agua de cielo, aroma tu pelo,
eres agua, la sabia en mi corazón,
ven amada mía y calma mi pasión.
José Antonio Benítez Buais- Bolivia
" Un deseo "
Por el amor que me tengas,
no te veas arrepentida,
ya no quiero que mantengas,
a mi cuerpo ya sin vida.
Tendrás tu que liberarte,
de la desgracia adquirida,
nadie más podrá ayudarte,
cuando llegue mi partida.
Quiero en tus manos estar,
ya en cenizas convertido,
seré polvo que al soplar,
Podrá volar sin sentido,
y en tu pelo descansar,
como el último despido…
Jose Manuel Salas-México
Desde un otero, imaginado,
Desde un otero, imaginado,
sito en el barranco que musita
sonidos de un agua extinta,
miro en derredor, desesperado,
sintiendo el abrazo del silencio
de una Soledad desolada
dejada a su triste suerte
entre restos de cayucos,
de cadáveres sin nombre
que se amontonan en un mar
que devora sueños hechos añicos.
No hay presente ni futuro,
siquiera para solo unos pocos,
para niños que vagan por las calles,
desnortados, buscando en la basura
señales de la migrante Esperanza
Juan Francisco Santana Domingez- España
Mi bien amada…
Mi bien amada, yo sé que sabes de memoria
cuánto me gusta verte caminar por mis predios,
descalza, despeinada y sin un solo velo…
El desnudo de tu alma y tu cuerpo tienen
el frescor del agua que va remendando
los trinos del pájaro azul de las florestas
Mi bien amada, yo sé que aunque asustada,
no te cansas de escuchar los gestos de mi voz
al decirte con qué pasión se aloja tu desnudo
en el mío troncándolos en la zarza ardiente donde
laten todos los éxtasis de la carne y los sentidos.
¡Ay del ay! Pero tres veces más me gustas
cuando desnuda tu alma, tu cuerpo sin velos
clama y pide te socave con esa querella mía,
tan antigua como el agua, como el fuego.
Y mi voz entra en el caracol de tus oídos
con eucarísticas blancuras de bravíos encajes
como marejadas del mar picado, como las ondas
del lago Tal y Tal donde cincuenta cisnes
a la hora del alba sus blancos cuellos
semejan pensativos tallos de azucenas…
¡Cómo se te mojan los ojos mi bien amada!
Al escuchar los gestos de mi voz diciendo:
La querella que en mis cantos te llega
con un llorar de flautas en tormenta
y en otras, en manojos de pétalos y espinas
Pertenece a mis ancestros. A gentes
que levantaron cornisas y campanarios
donde suspira el viento que no duerme
y donde estalla el rayo que no cesa…
Eran gentes tan sanas, tan limpias, tan lindas
su ropas las lavaban en el rio del tiempo
bajo el azul profundo de los cielos
a la hora en que las primeras golondrinas
con sus vuelos de tijeras le recortan
un nuevo delantal a la del alba….
Lionel Yino Sanchez-Costa Rica
Si vas a rozarme,
Si vas a rozarme,
que sea tan breve
como una mariposa
en la hoja.
Que no sea tantito tiempo
como para romperme
el aliento,
ni despeinarme las alas
con el viento.
Como si yo fuera
la fragilidad de la rosa
naciendo,
y tú, todo el vientecillo
del alba cuando te acercas.
Recuérdate,
que siempre soy esa
que tiembla,
se resquebraja
en el transparente filo
de tu mirada,
Cuando te acercas
Luz Marina Almarza -Venezuela
TE SIENTO AQUÍ
En la serenidad de la noche
mi corazón pulsa por ti,
las ansias de tenerte conmigo
son tan fuertes que te siento aquí,
mas no estás,
aún así, percibo el calor de tu piel,
tu risa y tu aliento a flor de alelí
y los te amo en mis oídos como
en aquellas tardes de abril.
No te esfumes con el viento, no,
quiero soñar que estoy contigo
siquiera esta noche en que la luna
cubre su rostro con fino velo,
prometo escribirte versos,
cantar salmos en tus vuelos
y pintar ilusiones con mis labios
en el portal de tus ruedos.
Quédate para bañarme
en tu mar revoltoso,
que las olas que traes
besen mi playa,
te arrullarán mis brisas,
el cielo reirá decoroso
y el fulgor de los luceros
brillarán la morada
donde anidan mis anhelos.
Mañana será otro día,
tal vez te sienta aquí, tal vez no,
mi amor es tuyo y necesito
tu lumbre para encender
mis fuegos,
ahora dejaré la sábana
con la forma de tu cuerpo,
besaré tu sudor y le diré al mundo,
¡Me entregué a sus brazos!
pero él nunca estuvo.a mi lado.
María Eugenia Gulfo Berrocal-Colombia
LA MISMA VIDA:
Si pudiera cambiar la vida con una sonrisa,
me pondría una máscara perpetua para perfeccionar el camino dañado,
soltaría las manos que limpian mi rostro mojado,
me olvidaría del ayer que hiere y envejece,
matizaria de flores las espinas clavadas en el lecho de mi ser,
mientras desprendo las hojas de mi historia hecha.
Si pudiera cambiar todo...
Volvería a escoger la vida que me toco seguir,
para entonces cambiar mi vida por las añoranzas pasadas,
por las experiencias recogidas,
por el tiempo que pasa lentamente sobre las líneas de mis ojos profundos,
que se han deshilado con las crónicas de espumas blancas y burbujas de colores.
Entonces sembrar dentro de mí la semilla de un árbol fitzroy,
llegar a ser lo suficientemente sabio,
longevo,
para aceptar mis días de luz de aquellos nublados,
y ser tan frondoso que pueda cobijar entre mis brazos,
a aquellos que han perdido la sonrisa en el trayecto del camino empedrado.
Si pudiera escoger la vida que caminaría,
volvería a caminar entre tropiezos,
para aprender del dolor,
condolerme y comprender el dolor ajeno.
MIBEL García-México
El peso de tu cuerpo
El peso de tu cuerpo sobre toda la ausencia hasta completarnos.
Cielo y mar.
Una línea indivisible en el horizonte.
A partir de ti
nazco una vez más
y mi ofrenda es el hueco
mi entraña vibrando
cuando la habitas...
No hay más Nirvana
que la de sentirnos.
Creación entera.
Yo te invoco eterno.
Mireya Guzmán Burgos-España
Mi nono
Ojitos brillantes
manos generosas
andar apurado
Amor sincero
Juego de cocoyo
Hamacas que vuelan
caminatas largas
Caramelos rellenos
Mirada que protege sin decir nada.
Dolor infinito por tu partida.
Vacío que aún siento en la mesa.
Gratitud eterna,
amado abuelo
Nora Battocchio- Argentina
...........Tango...........
Esa noche se despedía el ultimo invierno,
con una luna gigante en mi ventana…
plateada,
inmaculada...
él llegó...
lo miré mientras se sacaba el abrigo de la noche nevada y como por arte de magia la música de un tango...
envolvió la casa.
Me levanté……
lo besé profundamente y mientras me zambullía sin descaros en su mirada….
y mis manos comenzaron a desvestirlo,
con ese ritmo de abrazos...
…el bandoneón hizo el acorde perfecto
para entrelazarme como madreselva,
…y con aquella nota perfecta de guitarra
nos besamos con el alma.
-“No se bailar el tango….” me dijo …casi en silencio.
…y mi vestido ….cayó al suelo…
como al final del pentagrama.
Le dije:
-No importa…sabes amarme ¡!
Y que es…el tango...sino un abrazo?
El tango es ese abrazo....
de esos tuyos, que me encanta…
tu amor junto al mío….
en la absoluta alevosía de esta noche.
Los dos…
desnudos…
descalzos…
danzando…
No había ropas ni faroles…
ni el era un hombre de lunfardos…
ni yo su Yira.
……….solo el hilo sutil de la indecencia, en esa mezcla de deseos...
sin pasar límites…
ni imprudencias.
Y tuve que poner pasión en la enseñanza…y hacer el compás multiplicado con sus piernas…desmayándome en el aprendizaje de su pecho….que siempre cobija mis locuras.
……….se escondió la luna detrás de las montañas…se acalló aquel tango.
Y los dos...en nuestra mejor noche de intemperies
......no dejamos de abrazarnos.
Pilar Ferrer-Argentina
Indice Autores Nº 149 Enero
Ana Belén Calvo | Si, lo sé | España | 149 |
CARBO SONORA | Quiero estar en ti | México | 149 |
Carmen Guzmán Cedeño | Incógnitas en la orilla | Venezuela | 149 |
Claudia Ballester Grifo | Sin besos | España | 149 |
Emma Gunst-Argentina | De repente me invadió la melancolía | Argentina | 149 |
Evangelina Simon | Duermo | Argentina | 149 |
Fabiola Rubio Gil | La lluvia me acaricia... | España | 149 |
GabrielaSanchez | Mariposas y chocolate | Argentina | 149 |
Jhonattan Chaves | Déjame | Uruguay | 149 |
José Ángel Buesa | Poema para olvidarte | Cuba | 149 |
José Antonio Benitez Buais | ¡Estabas ahí! | Bolivia | 149 |
Jose Manuel Salas | Un deseo | México | 149 |
Juan Francisco Santana Domingez | Desde un otero, imaginado | España | 149 |
Lionel Yino Sanchez | Mi bien amada | Costa Rica | 149 |
Luz Marina Almarza | Si vas a rozarme | Venezuela | 149 |
María Eugenia Gulfo Berrocal | Te siento aquí | Colombia | 149 |
Mibel García | La vida misma | México | 149 |
Mireya Guzmán Burgos | El peso de tu cuerpo | España | 149 |
Nora Battocchio | Mi nono | Argentina | 149 |
Pilar Ferrer | Tango | Argentina | 149 |
