domingo, 1 de noviembre de 2026

Revista Nº 159 -Espacio del Poeta

 Revista Nº 159 -Espacio del Poeta

2º epoca

REVISTA LITERARIA DE HABLA HISPANA

Noviembre 2026 




                                La Marié.     Marc Chagall







https://espaciodelpoeta.blogspot.com/









Ejercicio escultural








Observar, como una forma 

de leer.

Leer, como una forma

de acariciar lo esculpido. 

Acariciar, como una forma de conectar

con lo obvio y con lo abstracto.

Conectar, como una forma 

de interpelar las ideas del artista.

Interpelar, como una forma 

de entender sus emociones 

y también…las mías.


Elisabeth Serrani Tellería- Argentina








FRANCESITA 






Ese día llega al puerto

hace mucho frío y llueve

su destino tan incierto

y las manos son de nieve.

Joven mujer, desde Francia 

tez de terciopelo rosa

un andar con elegancia

se veía deliciosa.

Venía al campo, sin lirios

había un hombre mayor

creía en los blancos cirios

su corazón sin amor.

Al verlo, secó la flor

su rostro de serafín 

quedó mudo sin color 

caído sobre el jardín.








Autora: María Edat-España






FRAGANCIA DE FELICIDAD





Navego en un mundo

dividido entre dos aguas,

la cruel realidad cotidiana

donde el dolor deja su marca,

cadena de eslabones de hierro

que cuesta limarlas.

Y la fantasía,

de una vida diferente,

donde la paz teja su manto.

Si tan solo

 dos palabras dicen tus labios

y mi cielo se vuelve claro.

¿Sera la felicidad dos minutos

entre las horas que pasan?.

¿Sera que no veo 

lo dulce de ver crecer mis alas?

Cambia la vida ,a cada paso que damos,

nos sostiene la esperanza

que  esos dos minutos

se conviertan en horas 

para vivir de su fragancia.



   Mirtha Ortiz Perez  Uruguay




"Quiero ser luz"



Quiero dejar

de ser invierno,

quiero ser sol

de pleno enero

y qué renazcan

nuevos sueños.

Quiero sentir

amor del bueno,

quiero mis manos

vuelquen en versos

que den a mi vida

 nueva esperanza,

llenar este vacío

que hoy me alcanza

y me roba el estío,

me quita el sol

y me llena de frío.

Quiero ser luz,

canción, alegría,

alma, primavera,

gozar de la vida

sin tantas quimeras.




Alibel Lambert-Argentina





Soneto para una mujer bella




Belleza que ilumina como el alba,

mirada dulce, serena y sincera,

tu sonrisa es luz que el alma salva,

gracia que nace y por doquier impera.

Cabello que ondea como la brisa,

hermosura natural, sin artificio,

tu presencia, una dulce sonrisa,

donde el encanto halla su oficio.

Que conserves siempre esa luz tuya,

la gracia y el brillo de tu mirada,

donde el corazón se refugia.

Tan bella por fuera, más por dentro amada,

eres poema que el cielo dibuja,

una obra perfecta y delicada.



Carlos A. Velásquez-Colombia






La nostalgia del pájaro



Una aventura la vida,

besar colinas con una mochila a cuestas

y llenarla de nardos.

Una espera que confía

en un tren que nunca llega.

La nostalgia del pájaro

que ya no canta en la mata de retama,

sí, un amuleto en las manos

de mi madre.

Y la vieja manía de sonreírle a la brisa

sacudiendo sus hojas,

naranja atardecida enredándose en mi pelo.

Un dardo clavado, silente,

donde ya no sangra la carne

y late a cuentagotas.

(Ya tu ausencia la mitiga el dulzor del tiempo solo)

Tu espera se escondió en mis ojos,

cegó mi mirada,

           murió en la penumbra.


Carmen Guzmán Cedeño-Venezuela




MAS ALLÁ DE LA PIEL.

SOY...

Soy como esas letras 

en manos de un poeta

que nunca llegaron a ser un verso,

porque el amor, 

el amor ya escribió su poema.

Soy la flor 

que no sobrevivió a la primavera,

el canto de un ave triste

al despuntar los albores.

Soy como el arroyuelo 

que arrastra piedras en su cauce.

Las lágrimas que brotan

a escondidas de la luna,

soy nostalgia, temores,

soy como el madero de un sándalo 

que perfuma hasta el hacha...

que lo lastima. 

Soy el susurro de la brisa 

sobre la comisura de tus labios

que te hace temblar.

Soy ausencias, miradas perdidas,

vendavales del viento

que en un susurro mis versos entrega,

soy caricias usadas,

besos cansados...

soy viento que despeina tu andar,

lluvia fina que hasta el alma cala,

del cielo una estrella

que no te puede iluminar.

Soy guardiana de tus suspiros,

arquitecta de tus sueños,

artesana perfecta de caricias

que nunca te he podido dar.

Soy quien respira tu aliento,

sedienta de esa caricia infinita

que el amor nos niega

soy la que ama , la que condena

soy capricho de luna y sol

soy esa.....

que muere por tu amor.


Clara Moreno-Cuba


Sentires 




Suaves, frescos, nuevos

aromas de primavera, 

                                  abrazan la piel   

Crece la ansiedad 

como una invasión 

Sueños, risas, cantos... 

                              danzan, oran, ¡vuelan! 

Promesas ricas de ardores, 

                                               colman...  

Plenitud de anhelos 

                Es la vida que florece 







   Graciela Bertolín-Argentina



Confesiones desde el viejo continente



España habla, 

mi alma enmudece.

La quietud cabalga, 

el corazón palpita.

La razón se adormece 

y el silencio comulga.

Las palabras reafirman 

mientras la incontinencia 

se contiene de la explosión de sentires.

La falta se siente, 

el sentimiento falta

Y los escritos de mi alma, 

incansables, 

no dejan de fluir...

 Como dice aquel viejo libro:  

"La verdad está ahí afuera”.




 Ileana Giammona- Argentina




He visto al cielo cubriéndolo todo.




He visto a la muerte

comulgando sentencias

y, sin pronunciar palabras,

sentarse a tu lado.

También, colgando como un bolso

de tus brazos,

pude ver que me acompaña

la pasividad de un silencio.

Y, desde tus ojos, a un atardecer

de sueños que extendía sus dedos

dibujando una sonrisa en el

lienzo de tu boca.

Te he visto, mujer,

cerrando mis ojos

y abriendo el corazón

y ahora, desde que te amo,

comprendo que no solo eres todo

lo que no se ve sino también

todo aquello

que gracias al amor existe.


Jorge Daniel-Costa Rica




No es lo habitual




No es lo habitual

pero a veces

sucede

que una mujer y un hombre

acaban encontrándose

al final del camino,

                                un poco antes

del último recodo.

Ya no hay herida que les sea ajena

ni decepción

que pueda sorprenderles:

no perderán el tiempo equivocándose.






Karmelo C Iribarren- España










Tus labios rozan mi inercia






Tus labios rozan mi inercia

como el viento a la hojarasca.

Se han diluido las promesas

como golondrinas de lluvia

y de nuevo la luna de octubre

me prende de sueños blancos,

de ilusiones de hierba fresca...

de sorbos perennes de ti.

Ahora sé, porqué nací en otoño


.

Laura Gutiérrez Cortés-España






SOLEDAD



Eres fiel donde alguien siente dolor,

donde el mundo se derrumba a los pies de un soñador,

donde falla el amor y la sombra envuelve el futuro, 

allí, sirves de compañía en ese sentir tedioso y oscuro. 

Rondas las almas que perdieron sus alas para volar,

donde el silencio impera y la tristeza apaga el aura

que ilumina el ser, 

donde no hay alicientes y los sueños mueren sin ver

la verdad, 

allí, te haces presente, robando los sentimientos y

anidándote cual espinas en un rosal.

Sí, eres triste, pero tienes lo que nadie posee, 

no mientes, no fallas y no traicionas. 

A veces el destino empuja a rutas calladas, 

donde el sol es oscuro y las brisas borran salidas, 

allí, abrazas el alma y la acompañas en su invierno dolido. 

Induces a la persona a encontrarse consigo mismo,

el pensamiento se desgaja y la razón abre las ventanas

para asimilar lo que la hizo huir,

muchos te buscan por tiempos eternos pues en ese

mutismo hallan paz, 

pero en otros, te alejas, pues una luz empieza a brillar

en aquel corazón donde vagaba la congoja,

apareciendo un renacer cantando ¡Victoria!


María Eugenia Gulfo Berrocal-Colombia



Amor que miente.




Encontrar tus mentiras con el tiempo,

Sentirse como naufrago  al andar 

eres como  ese  fuego  a contratiempo 

sabiduría donde he de despertar.

Las heridas como huella  en desamor

se alejan sin mirar hacia tus penas

volverán las mañanas donde apenas

el sol  toque con sus rayos otra flor,

Al  dejar marchitar cada verano ,

el azul de un jardín sin primavera,

tu fuiste de las rosas la primera,

voz que salva y es salvada sin rencor,

espejo  donde la ausencia cual  sincera,

entregó su alma creyendo en el amor.


 

Marialis Alfonso Posada -Cuba.








Sangre de la Vid


De la cepa nudosa y el sarmiento herido

donde el sol de la tarde se vuelve letargo

fueron mudos despojos de un reino caído

los racimos oscuros de aroma amargo.

.

Hubo un rapto de manos, una audaz osadía

que arrancó de la tierra su ofrenda sagrada

rompió el brote perpetuo que el viento mecía

para hundir la dulzura en la noche callada.

.

Bajo el peso implacable del mazo y los pies

gime el fruto en su herida, perdiendo el sosiego

su vieja estirpe renace otra vez

en el fondo del roble donde habita su fuego.

.

¡Oh, bendita la culpa de la uva madura!

Que desata las venas y enciende el instinto

que derrumba los puentes de toda cordura

y adormece el invierno con su manto tinto.

Que una gota en el labio sepulte el olvido

que el naufragio comience en el fino cristal

pues no hay tierra ni viña que deje al herido

tan sediento y cautivo de un trago inmortal.


Maricela Durán Lugo-Venezuela

El crujido del tiempo no avisa




El crujido del tiempo no avisa,

ocurre cuando las horas ya se han desgastado,

en la fricción constante de los cuerpos

que intentan mantenerse en pie

mientras la ciudad cambia de peso.

El ruido aumenta fuera,

desordena las calles

y nos mide por nuestra capacidad de resistencia.

Mueca erosionada,

cansancio acumulado en las muñecas,

el gesto repetido de sostener una estructura

sabiendo que nada de lo que se consigue con lucha es definitivo.

Y cuando la marejada rompe contra los muros

y la incertidumbre vuelve a ocupar el centro,

la única constante no es el daño;

debajo del ruido y del escombro,

lo que permanece intacto

es la insistencia de unas manos,

cubrir la espalda del que camina cerca,

nombrar las cosas por su nombre verdadero,

y guardar el calor en las palmas

para cuando el viento vuelva a soplar de frente.

No hay otra certeza que esta materia humana en la que vivo,

este afecto obstinado de boca grande que sabe ser bosque

y que no se rinde ante la gravedad del impacto.


Marta Marco Alario-España



Fragmentos de un sueño


Estoy aprendiendo a escribir tu voz…

Con los dedos encendidos,

Con la mente en llamas,

Y el corazón ardiendo,

Por descubrir el roce que deja,

Y la manera de tocar con sus latidos…

Contemplo la esencia de tu susurro,

Como quien está frente a un lienzo en blanco,

Intentando acariciar cada palabra tuya,

Besando el sentir de ese tono,

Que sabe exactamente,

Cuando hacer pausa…

Cuando cambiar la respiración…

Cuando dibujar la silueta de mis labios,

La curva de mi espalda,

La forma de mi cuerpo…

Tocándote sin usar las manos,

Te roza como un secreto,

Te desnuda sin ver,

Y se enreda entre las sábanas…

Entre la luz de las palabras,

Y los jadeos de una pluma…

Brota el eco de un gemido escrito,

Bebiendo la tinta con el rastro de tus suspiros,

Que tiñe las letras de un verso,

Cuando tu cuerpo y mi piel se entrelazan,

Como líneas de un poema…

Hasta convertirse en poesía,

Que posee sin tocar,

Ante un lector rendido a las palabras,

Arrodillado ante el peligro que tiene tu voz…


Maya -U.S.A






Yo no ganaré un premio


Yo no ganaré un premio

porque soy autodidacta 

en el sendero del poema

y nací en Maracaibo

una ciudad que muchos 

confunden con un lago

He pasado por la riqueza 

y la pobreza 

con igual intensidad

no sé inglés 

ni sueco

ni alemán

mis libros son seis

que pocos han leído

y nadie extraña

Yo soy una raíz

que se ha dado la vuelta 

escribo en un café

durante las mañanas

porque no poseo una hermosa

casa frente al mar

escribo sobre las líneas

de un sendero virtual

guardado en mi teléfono 

que es un cauce de lágrimas 

repartidas como vendimia doliente

No ganaré un premio

porque no tengo amigos 

que me catapulten a la fama

Tengo la mirada triste y creo en Dios

Tengo una virginidad de pensamiento 

al caer la tarde

y conducirme hacía la noche

Nunca ganaré un premio

por mi largo escribir

sin ninguna impaciencia


Solange Rincon -Venezuela



Ella

¿Quién es ella? ¿Quién es esa mujer que me mira? 

No aparta la vista de mí. Trato de ignorarla, pero ahí sigue.  Miro sus ojos... ¿qué hay en ellos? Un cierto rencor, enojo. Mucha ira. 

¿Y esas lágrimas que los empañan? Una rueda por su rostro.

Le tiembla el mentón, pero el resto de su cara permanece imperturbable. 

Baja los párpados y de repente sonríe. Es una sonrisa enorme, espléndida, que le ilumina los ojos acuosos. Y su mirada... ¡clavada en mí! 

Siento escalofríos. No quiero seguir viéndola. ¡Me perturba! ¡Me entristece! ¡Me da miedo! e

Pero me tiene atrapada. 

Logro girar y sacarla de mi vista. Ya está. No la veo más.

Intento resistirme, pero no puedo. Me doy vuelta con disimulo. 

Allí sigue. Vuelve a sonreírme. Ahora, sus ojos son más duros.  

Me crispo. Comienzo a temblar. 

Veo su cara contorsionarse en una carcajada. Los ojos achinados, los dientes, los colmillos... 

Eso fue lo último que vi antes de que mi puño saliera impulsado por una fuerza desconocida para estamparse en el centro del rostro y convertir el espejo en miles de astillas.

                                                                                 

Viviana Gobbo-Argentina






NO SÉ

"VERSOS COMO ESPINAS EN LA ALMOHADA



No sé 

si vuelo 

o llego tarde,

si me anhela

o yo lo espero,

si el camino 

gira delante

o si acecha

tras el miedo. 

No sé 

si me queda tiempo

o solo soy 

un instante,

si de luz

soy el reflejo,

si la sombra 

de los sauces

ha cubierto

ya el recuerdo. 

No sé

si tengo remedio

o si me sufre

el tormento. 

No sé 

si me queda vida,

no sé

si solo

soy viento. 


Yolanda Correl-España