Revista Nº 154 -Espacio del Poeta
2º epoca
REVISTA LITERARIA DE HABLA HISPANA
Joan Miró Jardinero fumando a la luz de la luna
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La Soledad
es el vacío
no existe nada,
El tiempo
desaparece,
oscila,
lo vemos tintinear
El tiempo
gira en espiral
y en cada vuelta
pierde,
se desliza lento
nada lo detiene,
Y la vida
se dibuja
cada vez más débil
Esa compañía
imaginaria, valiosa
nos abandona ,
sin remedio,
y te vas acurrucando en la nada
Evangelina Simón Burgos Rosario Argentina
El Canto de la Tinta.
La eternidad aguarda en el sendero
de la palabra limpia y cristalina
la clara luz se entrega por entero
y sobre el verso libre predomina.
.
El licor celestial del pensamiento
recorre las arterias cual un río
dejando en el papel el sentimiento
que borra para siempre el dolor frío.
.
La inspiración es un viñedo de oro
que crece con el sol de la mirada
y va guardando el más dulce tesoro
en cada estrofa noble y delicada.
.
La copa de la frase se desborda
con el secreto aroma de la vida
la mente con pasión febril recuerda
la tarde que dejó la voz encendida.
.
La pluma va tejiendo la belleza
con el sutil perfume del paisaje
buscando la total naturaleza
que viste la verdad con gala y traje.
.
El manuscrito es un sagrado nido
la tierna voz encuentra su destino
quedando para siempre guarecido
en el milagro excelso del camino.
.
El canto de la tinta es vino tinto
que enciende con su fuego cada vena
su aroma celestial es un instinto
que borra para siempre toda pena.
Maricela Durán Lugo- Venezuela
Un sueño
Nos encontramos
en un sueño de amor
tu llegaste con tu alma atrevida
buscando mi pasion escondida
Me diste tu mano
y también un beso humano
que a mi mente hizo delirar
dándome miedo de despertar
y ya no poderte amar
Y volé con mis pensamientos
que se llenaron de sentimientos
Me abrace a mi almohada
donde tu me esperabas
para vivir con mil latidos
de un corazón enamorado
Aida Leonor Rodriguez-Argentina
ETERNA AMANTE…
Es tu ausencia pasión, mi sombra inerte,
que reboza sonriente en mis portales…
Se agudiza en los cantos inmortales
que transitan los sitios de la muerte.
Fue tu presencia toda, llama y suerte,
amor y soledad que fueron reales*…
Hoy, tu ausencia persiste y fantasmales
perviven tus recuerdos sin ya verte.
No quedan formalismos, el llamarte
solo es sueño, un murmullo que distante
viene con el febril aliento mío.
Fuiste diosa y mujer digna de amarte;
Fuiste voz y canción, mi eterna amante…
¡Flamante flor, marchita en el estío!.
Alcibiades E. Castillo C.-Eterna amante -Panamá
Voy a escribir nuestra historia
cuando ya no estés conmigo,
beso a beso, nube a nube,
como quien recoge cenizas
de un incendio que aún arde por dentro.
Voy a escribirte despacio,
para que el dolor no despierte de golpe,
para que tu nombre siga siendo lluvia
y no cicatriz.
Verso a verso sabrás
que hubo un tiempo
en que mis manos aprendieron tu forma
como el mar aprende la orilla,
y que después de ti
la noche se quedó demasiado grande
para dormir sola.
El amor, cuando se hace viajero,
no regresa nunca más.
Se marcha en silencio,
dejando abiertas las ventanas
y el corazón temblando
como un pájaro herido bajo la tormenta.
Y aunque el tiempo me obligue
a pronunciar tu ausencia sin quebrarme,
seguiré buscándote
en las calles mojadas,
en las canciones tristes,
en las nubes que parecen despedidas.
Porque hay amores
que no terminan nunca;
solo aprenden
a doler de otra manera.
Y yo…
yo seguiré escribiendo nuestra historia
aunque ya no estés conmigo,
porque algunas almas
solo saben amar
quedándose para siempre
en aquello que perdieron.
Y tu historia se quedó en mis labios,
ahora convertidos en versos qué escribiré despacio,
mientras te sigo besando
Ana Ocaña-España
En el invierno de los sesenta
Aquí, en el invierno de los sesenta,
la piel de los labios recuerdan
la inseguridad y la duda de aquel beso
qué lleva consigo silencio y miedo
a la desembocadura de mi voz.
No hay preguntas bajo el halo
del paseo nocturno, no hay respuestas
alrededor de la rutina que gira sin acabar
Sin acabar el chantaje del tiempo
que me confina a la profecía sin luz.
Una y otra vez repite la nostalgia.
No puedo fingir este vacío.
Espero que la costumbre no llegue
a maldecirme.
Anabel Pérez Pizarro-España
¡LA AGONÍA DE UN PAÍS MUTILADO!
¡Seca la boca del grifo que no miente,
muchas lunas de polvo en la tubería,
mientras el eco
de una voz tardía
repite el discurso de lo decadente!
¡Se aferran al trono,
muerden el tejido
de un Estado y país enfermo,
roto y mutilado!
Mientras el asfalto ruge en el olvido
por un pueblo exhausto,
de pie y acosado.
¡La noche no espera,
llega de repente,
mordiendo la luz en cortes diarios!
Apagones mudos,
tristes escenarios,
donde la penumbra viste a la humilde gente.
Sin gas en la hornilla,
sin fuego en la casa,
el salario digno es un mito del rebelde viento;
¡la fila es eterna,
la vida fracasa,
esperando el milagro del diario sustento!
La esquina es un nido de peste
y desecho,
aseo urbano que nunca camina,
la insalubridad que todo domina
y el aire contaminado golpeando en el pecho.
¿Hasta cuándo el yugo de afiladas espinas?
¿Hasta cuándo el daño a la acosada multitud?
¡Derretida la calma entre las ruinas
de un país que pierde su energía y juventud!
Pero en las calles,
donde el llanto brota
y el pueblo protesta con puño cerrado,
¡no todo el futuro se encuentra quebrado
ni toda la fe encuentra el alma rota!
¡La esperanza resiste,
tenaz y bravía,
un último faro que el caos no apaga!
La última chispa que en la agonía
promete cobrarse,
con justicia,
la cuenta más vaga
César Arismendi- Venezuela
MARIPOSA SECA
Sin pedir permiso,
sin despedirse siquiera,
abandonó la rama,
para agonizar en la acera.
Solo es otoño,
solo es primavera.
Cruel destino
para quien en vida
todo lo diera.
Mas la brisa,
en su mesurado paso
entiende de condenas,
besa a la caída
y en susurros le ordena…
¡Vuela!
"Cicatrices del camino”
Daniela Selene Lorenzini Sánchez-Argentina
Que la cintura de mi versos
Que la cintura de mi versos
bautice un lar que acoge
con cariño tus manos.
Y así, entre cielo y estrellas,
te reafirmes sobre mi alma,
repitiendo sin fin, nuestra historia.
Sobre un cosmos
una mirada de monte verde
se cobijará en cada letra
que profesa nuestro amor.
Más en tus labios
llevarás escrito mi nombre
con el sabor dulce que susurra
la terneza de unos ojos café.
Elisa Ramirez-Puerto Rico
Solita
La soledad se confunde
por su dualidad,
Percibida como fantasía
o como experiencia real
Incertidumbre, estado o cualidad,
mundana o espiritual
¡Ay, soledad! ¡Anímate!
Yo afirmo que si te busco por voluntad
eres enriquecedora solitud
Meditación
Introspección
Privacidad
Sosiego
Créelo soledad, generas oportunidad como la suerte
Estudio
Creatividad
Inspiración
Arte
Sueños
Obras
La soledad está apenada ¡Gran melancolía!
Nostalgia de pérdidas
tristeza de abandonos
añoranza de amores
carencia de alguien
distancia de unos y de otros
Vacía en multitud
Soledad paradójica
Elisabeth Serrani Tellería -Argentina
En las orillas del lago
Esta noche yo te espero
en las orillas del lago,
con mis deseos fervientes
de decirte cuánto te amo.
Cuando la luna en menguante
se asome en el campanario,
el agua guardará silencio
para escuchar cada paso.
Y mi corazón inquieto,
que no conoce descanso,
romperá su juramento
al nombrarte entre susurros...
"Te confieso que te amo,
y lo grito con mis latidos".
Ven, que mis manos te buscan
como la orilla al oleaje,
y en cada pulso te nombro
como rezo en cada verso.
Si el mundo se vuelve noche,
que seas tú mi madrugada.
Que el viento lleve las palabras
donde tu nombre ha quedado,
y si el cielo nos escucha,
que nos deje aquí, abrazados,
mientras la noche se hace eterna
en las orillas del lago.
Esther Marleni Palacios Ruesta-Perú
Soledad
En días de silencios,
esos que presagian una soledad instalada en la casa,
el eco de su nombre
retumba
aturde
obsesiona.
Su aroma, eco avainillado, sutil, habita los rincones,
duerme en las hojas de los libros y en sábanas
mustias.
La busca con sus ojos, toca otras pieles. En vano.
Observa este desquicio, el aire amargo asfixia,
debe retornar de esta pesadilla una vez más…
Hoy no puede,
entonces se yergue, se inaugura solo, inventa alas,
es un pájaro huérfano
y en un vuelo leve, con la muerte a cuestas
se va con ella.
Gladis Nardi -Argentina
El Desnudo de la Culpa
¿A quién pretendo engañar con este llanto
si en el cauce de mis ojos hay marea?
¿De qué sirve cubrirme con el manto
de la víctima humilde que flaquea,
si bajo la piel, en el espanto,
mi propia sombra todavía jadea?
Me hundo en el espejo, y me pregunto:
¿Fuiste tú, corazón, solo el herido?
Y un susurro responde, ya difunto:
«Fuiste el cazador que dio el olvido».
¿En qué altar sacrificaste la franqueza?
¿En qué copa bebiste la arrogancia?
Mientras gritabas por tanta aspereza,
tú sembrabas veneno y distancia.
¡Qué drama este de verse por dentro!
Donde no hay jueces, solo cicatrices.
Donde el "yo" es el epicentro
de todas las historias infelices.
¿Por qué callaste cuando el otro hablaba?
«Porque mi orgullo era un muro de piedra».
¿Por qué heriste a quien más te amaba?
«Porque el rencor se enreda como hiedra».
Sí, me fallaron… ¡maldita sea la queja!
Esa música fácil del lamento.
Es la voz de la oveja que se aleja
para no ver su propio hundimiento.
¿Fui perfecta? No. Fui tormenta y rayo.
Fui el silencio que mata y que desgarra.
Fui el invierno en pleno mes de mayo
y la mano que aprieta y que amarra.
Me exijo la verdad, aunque me sangre:
¿Buscas justicia o buscas tu victoria?
Y el hambre de mi alma, esa hambre,
me escupe la miseria de mi gloria.
No hay honor en tener siempre la razón
si la razón se apoya en una ruina.
No hay paz en esta vana rebelión
si la soberbia sigue siendo espina.
Que se rompa el cristal, que caiga el velo,
que me vean así: rota y expuesta.
Prefiero caminar a ras del suelo
con la carga del error a cuestas,
que volar en un falso y alto cielo
donde la culpa nunca da respuesta.
Maldigo la memoria que acomoda
solo el fragmento que me hace bendita.
La verdad no es un traje, no es una moda,
es la llaga que en el fondo palpita.
¿Quieres sanar? —me grita mi conciencia.
«Entonces cuenta el daño que causaste».
Solo en el lodo de esta penitencia
hallarás el perdón que no buscaste.
Hoy me firmo culpable y me libero.
Hoy me acuso de frente y me rescato.
Porque antes que el aplauso, yo prefiero
romper con mi ego este maldito trato.
Ya no soy la víctima, soy la historia entera:
el golpe dado y la herida recibida.
Y solo así, cruzando esta frontera,
podré empezar, por fin, la nueva vida.
Haydee De la Cruz-Perú
"Mujer valiente"
No necesitas escudos de acero,
ni armaduras que pesen al andar;
tu valentía nace en el silencio,
en la destreza eterna de avanzar.
Llevas en los ojos viejas tormentas
y en las manos el arte de curar,
eres el viento que borra las penas,
la raíz firme que no han de quebrar.
Te han visto caer y besar el suelo,
pero el abismo te vio renacer;
con las cenizas te tejes un vuelo,
con los inviernos un nuevo florecer.
Guerrera callada de pasos seguros,
que trueca el miedo por la libertad;
vas derribando los más altos muros
con la bandera de tu autenticidad.
Mujer de fuego, de luz y de calma,
tu propia fuerza es tu herencia y poder;
llevas el mapa del mundo en el alma
y la victoria en tu forma de ser.
Idalmis Tejada-Mujer valiente-Cuba
ATAJOS
Delpoemario:Placeres
Aquí estoy, tomándome un respiro
En la intimidad de lo mío
Que tú no estás al tanto y yo tampoco.
Sabes, hay atajos que nunca se ajustan
Siempre serán difíciles
Pero, indaga al fuego si quema
escucha a los truenos si asustan
Y te llevan a cobijarte bajo tus propias alas
Interpela a la lluvia sino moja.
Así es el amor en mi vida
Viene de la eternidad, aunque no esté
Siempre virando a ver si me alcanza
Pero lo siento de cuando en cuando
Que va más allá
Porque aún no agoniza el mundo
Y las mujeres no dejan de parir.
Aunque mis pensamientos
Pendan de una prosecución
En la sumisión del universo
Que aún no nació para hurgarme
Tiene apariencia de una pluma en el viento
De un junco en el agua que llegó a empaparme
De ese roble añoso, ajado si se puede decir
Que se aúpa en medio de infructuosas batallas
Acarreando a repechos su vida
Con voz lastimera en un solo sentimiento.
Isabelita Vigo– Perú
SOLEDADES...
Hay en la vida, locas soledades,
una, la soledad bella y escogida,
y la cuenta sentida en ebriedades,
de las solas ventiscas de la vida.
Hay en la senda inscrita, muda,
en los albores de los párvulos años,
y en las eras vividas, decapita ruda,
y tranquila muda en entrepaños.
Hay soledad sola, sedienta,
y otra acompañada pero sola,
donde habita la sed, tras esa puerta,
y se estira la bruma sobre la ola.
Hay soledad bisiesta y exprimida,
en el sordo y vulgar saco de sorbos,
donde sacuden las hordas de la vida,
y se estremece la venda, los estorbos.
Hay soledad funesta, gorda y obesa
en el burdel de ansias compartidas,
se encogen y se estiran cual pereza,
y agreden y se burlan muy jodidas.
Hay soledad agreste y muy oronda,
donde la alegría brilla sedentaria,
y la otra muy molesta entre la ronda,
donde acosa la amargura en refractaria.
Hay soledad sincera y buscada,
en el hálito sediento del alma,
y soledad burlesca y desbocada,
en en grito seco y el ruin drama
Hay soledad, soledad bella,
infarto del amor propio y fulano,
soledad molesta cual querella,
en los dedos de la infeliz mano.
SOLEDADES distintas y versadas,
entre acápites mudos, silenciosos,
una distinta entre locas frazadas,
y otra muy amarga en dolores leprosos.
José Vicente Castro Romero.-Colombia
Me invade el incendio de tu mirada
Me invade el incendio de tu mirada,
tu piel de luna aterida a mi piel,
tus dedos enredados en mi cabello
de ondas sibilinas y la belleza tierna
del beso a deshoras...
—¿Y ahora qué hago, si no es soñarte
en cada madrugada, en cada solsticio
prendido de auroras?
Laura Gutiérrez Cortés-España
EMPEÑADOS
Nos hemos empeñado
en hacernos los fuertes,
en que la lluvia no es triste,
en que no nos duelen
las cicatrices,
en dibujar sonrisas permanentes
incluso cuando luchamos
por mantener los ojos
a flote de lágrimas.
Nos hemos empeñado
en cerrar la puerta
cuando asoma un sol
que nos invita a bañarnos la piel
y morirnos de ganas
dentro de nuestro supuesto
perímetro de seguridad.
Y nos devora el ansia
por hacer verdad nuestras alas
y pisotearnos el miedo,
por abrir los brazos
y, a pecho descubierto,
permitir que nos roce
un aliento nuevo el corazón.
Acabar seguros, y vacíos,
o dejarnos, libres,
cruzando los dedos
para que esta vez
no duela tanto.
María Guivernau- Empeñados- España
Miserias humanas
Nos vamos apagando poco a poco
sin que nadie lo note
Ausencia
Soledad
Amor
Abandono
La casa , sus silencios ....
La rosa, el cactus
Mezquindad
Egoísmo
Reírse de la vida y de la muerte .....!¡
......................
MISERIAS HUMANAS
Maria Isabel Campos Quijano-Colombia
Soledad
Recuerdos que llegan
de tiempos pasados.
Soledad
que sin piedad arrasas
infinitos pesares o
eternas inquietudes.
Soledad
por amor o desamor.
Prólogo o epílogo
de la vida, del querer
o de la nada
RafaelSerrano Ruiz
